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domingo, 21 de mayo de 2017

Conducta humana

Hay una afirmación que es cierta, cuando las personas se juntan, siempre pasa algo. No sé si conocéis el trabajo de la artista, Marina Abramovic, famosa por ser importante dentro del arte performance, con un material muy controvertido, como Ritmo 0 que se celebró en 1974 en el pequeño Studio Mora, en Nápoles.

Para aquel que no sepa de que hablo, una performance o acción artística es una muestra escénica, muchas veces con un importante factor de improvisación, en la que la provocación o el asombro, así como el sentido de la estética, juegan un papel principal. El término performance se ha difundido en las artes plásticas a partir de la expresión inglesa performance art, con el significado de arte en vivo, por eso no es el objeto, sino el sujeto el elemento constitutivo de la obra artística.

Es un arte no bien entendido por todos, con muchos adeptos, pero que a mucha gente le es desagradable, a mí personalmente, su parte más radical, no me gusta nada.

Esta mujer muy reconocida, ha usado esto para realizar estudios y uno de los más impresionantes es el citado antes, os cuento como fue.

Su premisa era muy sencilla, Abramovic quedaría inmóvil, cual objeto inanimado, durante un lapso de seis horas, durante ese tiempo, los asistentes y visitantes podrían interactuar con ella y usar ciertos objetos que había en una mesa cercana. En la mesa, la artista situó el siguiente mensaje.

Instrucciones:

- Hay 72 objetos en la mesa y pueden usarlos en mí según deseen.
- Premisa: Yo soy el objeto, durante este periodo asumo toda la responsabilidad. 
- Duración: 6 horas, de 20:00 a 02:00 horas.

Había elementos de placer como plumas, paules de seda, flores, agua, etc. y otros de destrucción como cuchillas, cadenas o una pistola cargada.

Todo empezó de forma tímida, alguien se acercó a decorarla con flores, unirla con una cuerda a otro objeto, hacerle cosquillas… luego la cambiaron de posición… usaron cadenas, la rociaron con agua, y al ver que ella contenía las reacciones, la gente aumentó la intensidad.

El crítico de arte Thomas McEvilley que asistió al evento, recuerda la escalada de violencia que se produjo, dijo, - comenzó mansamente, alguien le dio la vuelta, alguien alzó sus brazos en el aire… otra le tocó íntimamente… -.

Pero luego un hombre usó una navaja de afeitar para realizar un corte en su cuello y otro eligió utilizar las espinas de una rosa para arañar su vientre, - a las tres horas cortaron sus ropas con una cuchilla de afeitar, a las cuatro, las mismas cuchillas comenzaron a herir su piel. Varios asaltos sexuales menores se llevaron a cabo, pero ella estaba tan comprometida con la obra que hubiera resistido hasta una violación o su propio asesinato -, explica McEvilley.

De hecho, alguien le colocó el arma cargada apuntando  contra su cuello, pero alguien la retiró… en las últimas horas, la performance se volvió todavía más espeluznante.

- Me sentí violada -, recuerda Abramovic, - me cortaron la ropa y desnudaron en parte, me pegaron con la rosa de espinas en el estómago y lo de la pistola fue punto y aparte… -.

¿La conclusión que sacó?

Con esta performance, Abramovic comprobó cómo de rápido se intensifica la violencia hacia otras personas cuando las circunstancias son favorables para quienes la ejercen. Tras las seis horas y una vez concluido el experimento, Abramovic se paseó por la sala, pero los asistentes evitaban mirarle a la cara, la gente se comportaba con cierta normalidad, como si quisieran olvidar su agresión y cómo disfrutaron haciéndole daño, otros salieron corriendo.

En sus palabras, - esta obra revela algo terrible sobre la humanidad, muestra qué tan rápido un individuo puede hacer daño en circunstancias favorables. Enseña lo fácil que es deshumanizar a una persona que no lucha, que no se defiende. Muestra que si se proporciona el escenario, la mayoría de las personas “normales”, al parecer, pueden llegar a ser verdaderamente violentas -.

Sin duda un experimento estremecedor, como otros muchos, el efecto Pigmalión o el que se realizó, creando la simulación de una prisión ficticia, en donde unos estudiantes representaban policías y otros a los prisioneros, fue tal el abuso, y la aceptación de los roles de cada uno, que se tuvo que clausurar antes de acabar el estudio.

Esto nos hace ver, que la realidad que vivimos es un delirio colectivo, nosotros modificamos la conducta según van ocurriendo los acontecimientos, de manera, que la realidad se construye en base a lo que se le permita a la mente dejar hacer, hasta poder llegar a los rincones más oscuros que habitan dentro de nosotros.

No cometas el error de creer, que en estos experimentos, tú no te habrías comportado igual, porque realmente da miedo pensar lo que el ser humano es capaz de hacer incluso de una manera colectiva, cambiando o violando todas las normas más básicas establecidas, hasta poder llegar a perder nuestra propia humanidad, con tal de conseguir un beneficio o el placer de ver sufrir a una persona… algo que me hiela los huesos.

Esto mismo ocurre todos los días en nuestro mundo, en nuestra sociedad, aceptamos roles impuestos que nos degradan, nosotros mismos los imponemos a otros más débiles, a los que hacemos mucho daño, así un pobre, un inmigrante es como menos persona que tú, ¿verdad?. Machacamos el planeta, reventamos los ecosistemas, cometemos genocidios contra nuestra especie y hacia los animales, matamos por placer, pasamos egoístamente ante tanto sufrimiento… y eso lo consideramos normal…

Estamos realmente enfermos, y cuando alguien de nuestro alrededor muestra algo de cordura, lo aniquilamos de forma instantánea; escucha, repasa la historia, mira la tuya y reconoce que estás infectado de este delirio de una manera crónica… es horrible, así no iremos a ningún lado…

Por eso yo te invito a no ser partícipe de esta sociedad, es verdad que llevamos estas neurosis siempre con nosotros, pero si eres consciente podemos controlarlas, revertir el proceso, educar a los jóvenes con una mente más sana, para que algún día, todo sea diferente y no lleguemos a conocer las aberraciones más grandes, que puedan hacerse realidad en este mundo y la pesadilla en donde vivimos se convierta en delirios llenos de terror y espanto, donde hubiera sido mejor no haber nacido… esto es muy triste.

En ti está el mal… también el remedio… tú eliges, aún es posible.

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