miércoles, 25 de mayo de 2016

Carta a mi amigo en el futuro

Hola compañero, estamos a miércoles 25 de mayo de 2016, iniciando un nuevo día; te escribo esta carta para contarte la situación que vivo en mi presente, con la intención, de que cuando llegue a tus manos y puedas leerla, entiendas mejor como vivimos actualmente, que para ti, ya será el pasado y no estaré vivo.

Hace tiempo atrás, cuando era un niño, parecía que al llegar el año 2000, todo iba a cambiar bastante, la humanidad habría evolucionado tanto que muchos problemas desaparecerían de la faz del planeta, los coches volarían (era realmente una creencia y mucha gente lo afirmaba), vestiríamos de una manera muy futurista (todo así como plateado), el trato con los demás sería mucho mejor, un medio ambiente más saludable, la pobreza se reduciría considerablemente, tendríamos robots humanoides que nos ayudarían en nuestras tareas cotidianas y un sin fin de mejoras para nuestra sociedad, que habría dado un salto evolutivo por su nueva conducta de vida. Vamos, un poco, como en las películas de ciencia ficción, que seguimos viendo hoy en día en el cine.

Pero amigo mío, siento decirte que la realidad que vivimos actualmente, dista mucho de todo esto que antaño pensábamos; de hecho, creo que ahora el mundo se ha vuelto muy complejo y existen aún, más problemas todavía. Seguimos con dos mundos muy diferenciados, el primer mundo, donde hay abundancia de todo, las necesidades alimentarias, con comportamientos excesivos, están más que cubiertas, la sanidad está disponible, y la tecnología que llega al ciudadano avanza, no tan rápido como realmente se descubre, pero sigue su camino. Cualquier tipo de capricho te lo puedes dar, siempre y cuando tengas dinero; pero bueno, para eso los bancos te conceden créditos, y puedes realizar estos deseos, aunque luego tengas que trabajar duro para pagarlos. Prácticamente, se conservan de una manera u otra, muchas de las tradiciones que siglos atrás, nuestros antepasados realizaban, algunas buenas, otras muy malas y salvajes. La verdad, es que hay de todo y vivimos en la opulencia, aunque en realidad, esto es una falacia, porque, dentro de esta sociedad, también hay mucha pobreza, miseria y maltrato; por ejemplo, las mujeres siguen siendo discriminadas, tanto en su imagen, como en sus trabajos.
Hay gran cantidad de animales abandonados y el maltrato animal, está a la orden del día.
No podemos confiar en los políticos, porque la mayoría son unos corruptos, y muchos funcionarios de la administración están enchufados, usan los poderes públicos para sus intereses y perjudican, a veces, con saña a sus propios ciudadanos.

Hace años que la economía se fue al traste, por el mal uso de la banca y la bolsa de valores, que ha afectado de una manera global, y esto en vez de convertirse en un revulsivo para cambiar a mejor, ha sido todo lo contrario, aunque ha crecido el número de ricos, la población de clase media y la baja, han sufrido el choque de la crisis, llevándose muchas vidas por delante, ahora excepto los primeros, todos somos más pobres, porque la vida está más cara, y los impuestos han subido.

Han mermado la capacidad de protesta del pueblo, con nuevas leyes más restrictivas, donde amenazan la libertad de expresión del ciudadano corriente, denunciar cuesta ya demasiado dinero, y hemos optado por agachar la cabeza y obedecer como ovejitas que entran en el redil.

La educación en este país, empeora por años, llevamos más de nueve reformas educativas consecutivas, a cual peor y esto ya se está notando mucho en los jóvenes, que saben de antemano, que se encuentran un panorama laboral muy trágico, con contratos para esclavos y ganando un dinero que no da para acabar el mes; eso si lo encuentras, realmente una tragedia.

Seguimos dependiendo de los combustibles fósiles, y los coches, no vuelan, aunque ya hay tecnología para esto; las empresas petrolíferas y energéticas son demasiada fuertes, e impiden el uso de una energía limpia y libre de contaminantes, como fuente principal.

Hemos acelerado un cambio climático, y ningún científico es capaz de ponerse de acuerdo, de las consecuencias reales en el tiempo, de cómo y cuándo, llegaremos a tocar fondo. Los esfuerzos que hacen los gobiernos son nulos y es irrisorio los tratados que firman.

La mentira está a la orden del día, la información esta totalmente manipulada, y difícil creerse algo de lo que cuentan gobiernos, instituciones, partidos, organizaciones, o medios de comunicación, sea el que sea.

La emisión de numerosos programas en televisión, han montado un mundo falso en las cabezas de las personas, todo superficial, distrayendo y tapando las verdades más importantes, movidos por el consumismo y el morbo.

Desaparecen las especies animales, arrasamos con bosques y parajes naturales para nuevos cultivos, derrochamos y envenenamos el agua.

Se tiene un desprecio total a la vida, no respetamos nada y nos creemos dueño de todo lo que hay en este planeta, nos gastamos millones de euros, en defensa militar, nos preocupamos más de defendernos, que por unirnos y hacer las paces; millones también, para poder llegar a Marte, pero no se da ni un céntimo para la curación de ciertas enfermedades o alimentar a tantos necesitados.

La mayoría de las personas, se sienten pérdidas, sin sentido y sin rumbo, no se mueven para cambiar el mundo, se encuentran confundidos para empezar, muchos de ellos simplemente son tremendos egoístas, muy cómodos en sus vidas, o gente que mira hacía arriba, esperando que caiga un héroe del cielo que haga no sé qué... Las religiones siguen haciendo un daño enorme entrometiéndose en la vida de las personas y en las culturas, maltratando a homosexuales, divorciados, viudas, huérfanos, separados, razas y etnias, entre otros grupos diversos de la sociedad; en muchos casos, "obligando" como en el medievo, al ser humano, a adorar a un muñeco de madera, mientras los pobres se mueren de hambre enfrente de sus lugares de culto, siendo unos hipócritas.

El otro, el tercer mundo, sufre todo lo que el primer mundo le roba; la situación de millones de personas, es la pobreza absoluta, y no tienen nada, no tienen nada. Tan sólo la ayuda de algunas ONG's, y algunos misioneros que se parten la boca por aliviar el tormento diario de vivir en estos territorios. Muchas guerras abiertas y el terrorismo siguen haciendo estragos, matando verdaderas montañas de personas al año; el interés por el oro, los diamantes, las armas, las drogas, lo necrosa todo. Por norma general, hay hambre, sed, enfermedades sin tratamiento, refugiados de guerra, destrucción y una incultura total.

Teniendo el poder, nos atamos de manos y no hacemos nada, cada vida es única, con un ADN que nunca se repetirá, y mientras no nos afecta personalmente, dejamos que miles de vida dejen brillar cada día; a la mayoría no se les pasa ni por la cabeza, ¡increíble!.

La situación es crítica, si pudieramos resumir en un grito todo el sufrimiento de los seres vivos, que se padece en este instante, ahora, sería tan terrible, que todo el que lo escuchara, caería muerto en el momento.

El consumo capitalista y el miedo a la muerte, producen un efecto en el ser humano tal, que estamos arrasando el planeta, no se cuanto tiempo más podremos aguantar así.

No quiero darte una sensación de que todo es malo, que no hay solución posible o que no existe la alegría, las risas, la diversión o el amor; pues esto es lo que nos permite llevar esta vida hacia adelante, pero nos falta mucha empatía para ponernos en la piel, de lo mal que lo están pasando muchísimos seres vivos o de lo que le estamos haciendo al planeta, no podemos vivir con una venda en los ojos y no luchar por el cambio, porque has tenido más suerte en esta vida, que millones de personas.

Afortunadamente, hay pequeños avances, y la mentalidad de las personas está cambiado poco a poco (en mi opinión demasiado lento), hay mucha gente buena que ayuda, que comparte y arriesga su vida para hacer de este mundo, algo que debería haber sido distinto, hace mucho tiempo. Nuestro mejor arma, la información e internet, que nos mantiene unidos a través del todo el planeta. Y en estos sentimientos de compasión, de caridad, de empatía, ilusión, de mejora, de cambio, me apoyo cada día amigo mío y ojalá pudieras decirme con palabras, que es verdad, que al final lo conseguimos; que todo este sufrimiento ha valido la pena, que tú y tu sociedad, no os parecéis en nada a lo yo te describo, que hayáis podido pasar página, para que así, no tenga que lamentarme, y que puedas ahora mismo, no estar sufriendo por nuestro descontrol y egoísmo; si no es así, te pido perdón, no puedo hacer más por ti, lo siento profundamente, me siento impotente cada día que pasa, pero si intento moverme me pisotean, es prácticamente imposible.

Te deseo toda la suerte del mundo y ojalá te haya tocado vivir en un futuro digno, donde todas esas cosas que pensaba de niño, se hayan hecho realidad.


(Guardar y NO abrir esta carta hasta el año 2450)

2 comentarios:

  1. esas cosas que vemos y sentimos de niños ese mundo que realmente es muy diferente como plasmas, ojala, ojala pero va ser que no, o podría ser que si, si fuéramos todos menos egoístas, y no hubiera tanta avaricia, o me pregunto , ¿ si los poderosos son menos, es que son mas listos, o es que los no poderosos somos mas conformistas?

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    1. Un mundo que perdió la esperanza hace tiempo, ya es hora que eso cambie...

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