domingo, 19 de marzo de 2017

Energía

Hay muchísimos tipos de personas, pero yo creo que no somos tan distintos unos de otros, a mí de vez en cuando, para reflexionar mejor, me gusta observar y reagrupar o clasificar a las personas, según ciertas características comunes que encuentro en ellas.

Por ejemplo, en esta ocasión me gustaría resaltar la capacidad que tienen algunos seres humanos, para activar y mover a las personas; es curioso que te encuentras a muchísimas, que ante bastantes situaciones de su vida, tanto las rutinarias como las que son más extraordinarias, se quedan prácticamente paradas, casi sin saber qué hacer, o con muy poca energía, quizás con una motivación a veces bastante baja, confundidas, como para hacer ciertas cosas.

Pero por suerte, en menor cantidad también encontramos a diferentes personas, que al llegar donde están las otras, tienen la capacidad de ver por encima de ellas y en un momento empiezan a organizar y a impulsar todo lo que parecía estancado o triste. Gente con una energía de activación tal, que van transformando el mundo por donde van pisando, siempre con positividad e interés.

Esto no es algo raro, pues en la naturaleza también se da, me acuerdo de las clases de biología, cuando estudiábamos las células del cuerpo humano. En ellas, en cada una, hay una cantidad enorme de orgánulos (que son como nuestros pulmones, cerebro, hígado, etc.), entre ellos hay unas “pocas” moléculas llamadas enzimas, que tienen como misión activar las reacciones químicas dentro de la célula, pues si no fuera por estas, el metabolismo de nuestro cuerpo sería muy lento, y andaríamos como este animal tan simpático, el perezoso. Las enzimas son capaces de unirse a otros compuestos y elevar su energía hasta conseguir instantáneamente los productos necesarios para la célula, sin ellas la vida sería muy distinta y casi imposible.

Por eso mismo, es de agradecer que tengamos cerca, personas que también nos activen, y hagan sacar de nosotros la parte más noble, más eficiente y más compasiva. Como siempre, está también la contraposición, individuos que te inyectan veneno, tristeza y las desganas de seguir viviendo, o de realizar cualquier tarea, por muy común que pueda ser.

De estos segundos, aléjate de ellos porque pueden sumirte en problemas y en la más honda de las depresiones; si no presentan ganas de cambiar y pretenden hacer de ti un paisaje gris, no merece la pena que estés un segundo más con ellos, pues la vida es muy grande y demasiado importante como para perder el tiempo con gente así.

El universo es energía y vibración en su estado más elemental, lo mismo que tú, todo tu cuerpo es luz y movimiento, así que aprovecha tu organismo mientras aun rebose energía, contágiate de las personas que pueden activarte y elevarte a tu máximo esplendor. Y cuando con la edad, ya no tengas tanta de ella, usa la energía de tu cerebro, que es inagotable y la más importante, pues su creatividad e imaginación es infinita.

Poco más puedo decirte, en este pasar página de tu vida, no solo siente esa energía en ti, sino que traspásala a los demás, ayudando a los que te rodean. Al igual que un cuerpo que se muere por hipotermia, lo mejor es entrar en contacto con otro cuerpo para transmitirle su calor, y así, que recupere su temperatura y vitalidad; de la misma forma, siempre debes pasarla tú también, colaborando con tu sociedad más cercana, con tu risa, tu alegría, tus ilusiones, para hacer realmente de este mundo, un lugar más agradable y justo donde vivir.

Si sientes que no tienes esta fuerza y no sabes cómo tenerla, no te preocupes, la forma más fácil es actuar como si tuvieras esa energía positiva y te aseguro que comenzarás a sentirla. Pues no se trata de permanecer quiet@, mientras aguardas a que caiga del cielo, no esperes a tener esta actitud positiva… constrúyela.

¡Ánimo!, la vida es impresionante, te queda mucho por hacer, ¡vamos, venga!, ¿a qué esperas?, sacúdete de todo lo que te hace sufrir y comienza a cambiar de una vez.

2 comentarios:

  1. Interesante reflexión.
    En efecto, dice Osho, si no puedes crear la causa, crea el efecto y la causa vendrá a tí. Si estás triste ponte feliz y los motivos para estar feliz vendrán a tí, porque no pueden existir los efectos sin las causas.
    Y sí, hay que evitar a las personas con energías negativas. Son como sanguijuelas, te chupan la energía y te colocan en el mimo nivel de ellos si te dejas.
    Leyéndote.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por comentar. Un saludo.

    ResponderEliminar