domingo, 22 de enero de 2017

Una realidad dentro de otra realidad

Eso es lo que vivimos cada día en nuestra vida, y a pesar de ello, parece que la mayoría de las personas no se dan cuenta, de todo esto. Dentro de nuestra realidad como seres vivientes y pensantes, nos hemos creado nosotros mismos, otra realidad o existencia alternativa, como si fuera una muñeca matrioska rusa, donde una figura más pequeña, se coloca dentro de la otra.

Así, en esta primera realidad de la que hablo, me refiero a todo lo que conocemos empíricamente y es inmutable a nuestros ojos, como es el universo, el planeta tierra, los continentes, la vida, las personas, etc., pero también en esta realidad hay una serie de cosas que no nos gustan, como el sufrimiento, la muerte, las injusticias, el dolor, etc. Y son por estas, las que por miedo y verdadero terror intentamos huir de ellas, el problema es que no podemos, porque somos seres finitos y la vida conlleva una serie de equilibrios antagónicos, si hay alegrías, también hay dolor, si existe la vida, igualmente está la muerte; siempre hay una parte opuesta a la otra.

Una existencia que nos enseña la grandiosidad de la vida, su bagaje y su deterioro hasta su desaparición, de la cual, vuelve a resurgir otras formas de vida, materia y energía, en un ciclo que es casi eterno, tal vez.

Nosotros constantemente nos queremos quedar solo con una parte, la que conlleva todas las alegrías y elementos que creemos positivos para nuestra vida, entonces… ¿qué hacemos con la otra?, porque también está ahí, presente, haciendo su cometido… Pues al hombre, no se le ha ocurrido otra cosa, que inventar otra realidad más complicada, para olvidarnos de la primera.

En esta segunda, que está dentro de la que hablaba antes, se encuentra la sociedad que hemos conformado, con una serie de normas, derechos, relaciones, prohibiciones, conductas, obligaciones, deseos y tareas, que a pesar de tener para nosotros cierta lógica y un manifiesto orden; no deja de ser, un burdo intento de distraer nuestra atención sobre la primera realidad que pesa sobre nosotros, sencillamente… que algún día, quizás mañana, nos vamos a morir.

A partir de aquí, el ser humano se disparata y entran en juego una gran cantidad de creaciones hechas por el propio hombre para este fin; empezamos a complicarnos la vida, con la política, la religión, los hobbies desmesurados, la búsqueda de la ansiada felicidad, las peleas, conflictos y guerras… todo, todo, todo por ser unos cobardes, incapaces de aceptar la realidad primordial. 

Por tanto, dentro de esta segunda realidad, empezamos a crear otras tantas, como por ejemplo puede ser la televisión, un mundo falso, bonito e ideal, tras el mundo innegable que nos rodea, y así, vamos metiendo muñecas rusas, unas dentro de otras, hasta el punto, que llegamos a perder de vista toda opción de ver la vida, la noción de la verdad se pierde y nos quedamos solos y aislados con nuestro egoísmo, en donde, el yo, yo y yo, es lo único importante.

Lo más penoso de todo esto, no es ya el engaño en el que vivimos, sino la cantidad de sufrimiento que creamos con este comportamiento. Hay millones de personas que sufren nuestros abusos en esta sociedad tan excesiva, explotamos al tercer mundo, que está más adentro, en esta muñeca matrioska, allí olvidados por completo; no sentimos ni el más mero remordimiento de la catástrofe humanitaria y medioambiental que hemos provocado y seguimos haciéndolo… Una verdadera demencia senil, lleva ya muchos años machacando a esta sociedad, donde el otro no es nadie y la mayoría de los valores se han perdido, con el único afán de tener y tener, mientras nos olvidamos por completo del resto de la humanidad.

Por todo esto, es necesario abrir esta muñeca y sacar las sucesivas figuras que hemos encerrado, unas de dentro de otras. Airear el ambiente en el que estaban confinadas y desconectarnos como si fuera la película Matrix, de este submundo donde todo es una invención del propio hombre y por el que sufrimos en demasía, tantas barbaridades e histerias colectivas. Romper con estas realidades, para volver a la primera, a la única que tenemos en verdad, en donde toda vida es igual, es esencialmente importante; a mirar hacia arriba, como siempre digo, y ver el cielo estrellado, para darte cuenta donde realmente vivimos y dónde estamos. Salir de las ciudades y descalzarnos, para volver a sentir la frescura de la hierba en nuestros pies o sentarnos en la orilla del mar y hundirlos en la arena, volviendo a conectar con la naturaleza, con nuestro origen, que es el que nos responderá a todas nuestras dudas y preguntas.

Vivir en estas realidades inventadas, no nos está haciendo ningún bien y aunque el hombre lleva quejándose siglos, precisamente por todo esto que montamos como sociedad, hemos llegado a tal punto de conocimiento e información, que unido a una tecnología que crece por días, estamos obligados a cambiar de una vez para siempre o desaparecer; por culpa de nuestra imaginación agitada por el miedo a la muerte, en esta época que nos ha tocado vivir, está a punto de colapsar el planeta, y esto, sí que es nuevo en nuestra historia. Como también lo es, el número tan elevado de personas que hay actualmente, unos 7.400 millones de habitantes, que viven una vida cada vez más frenética y destructiva, con una pobreza cada vez mayor.

Es por eso, que el hombre del siglo veintiuno se enfrenta a un reto nuevo, ya que esta realidad de realidades que han ido evolucionando a lo largo del tiempo y las sociedades, ha dejado de valer, pues o el hombre cambia, o el colapso mundial acabará con él, como mencionaba.

Aún no es tarde, vamos mal y retrasados, pero es hora de que la humanidad se conciencie del sueño en el que está viviendo, una siesta egoísta y malvada por nuestra parte, de la que debemos dejar de dormitar; algunos ya lo están haciendo para ver la cruda realidad, aunque son muy pocos todavía.

Este cambio comienza con un despertar individual, uno a uno, tendremos que despabilarnos para llegar a otra forma de vivir… una evolución que sigue latente, esperando a que el ser humano llegue a ser adulto del todo… venga… despierta a la realidad… ¡bienvenido!, aún te queda mucho por hacer…


10 comentarios:

  1. Muy buen tema el que has tocado. Bien argumentado, pero que solo les interesa a los que estamos métodos en el mundo de la realidad, de la primera realidad, la única que vale. A los otros no. Ellos siguen la pauta de sus destinos prefabricados. Felicidades

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  2. Es nuestro deber hacerles ver esa realidad. Gracias por comentar.

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  3. ****..... Muy buen Tema:
    Muy inteligente la comparación con las Matrioskas...Nada ni Nadie quiere volver al Mundo que transcurrió hasta el día de (AYER). El HOY solo quiere inmiscuirse en el futuro (MAÑANA) y ver como va realizando su trayecto de Vida. Comentar sobre el Pensamiento de la Humanidad sería escribir un libro y ganar " el Libro Guinness de los Récords "y a la Novela del Francés Marcel Proust "En busca de tiempo perdido" ('A la recherche du temps perdu'), que es el Libro más largo que se ha escrito hasta la actualidad. Consta de 1.267.069 palabras, 3.031 páginas y 9.609.000 caracteres (espacios incluidos)... Como se podría encaminar a nuestra espécimen, para que comprendieran que lo que se está viviendo ahora, es peor que el pasado "dudoso" de estos años Incontables Vividos, para nuestra Mente... Si ahora tampoco tenemos " MODELO " con un Proceder para una futura Historia con una actitud/conducta, que cambie la Biografía. Muchos deseamos vivir en un Mundo mejor, mis 84 años lo desean por el tiempo que me queda de estar en este sistema y por mi prosapia y descendencia. Sin más Saludo Atte.

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    1. Siempre hay esperanza, todo es posible. Gracias por comentar.

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  4. Hoy en día me conformo con tratar de mantenerme lucido en esta orgia de vanidad que se ha convertido la sociedad mal llamada civilizada. No perder el centro y no colaborar en todo lo posibledentro de mis posibilidades con esta escenificación bizarra y esperpentica en que se ha convertido la sociedad actual.
    Que cambiar uno mismo es demasiado complicado como para pretender cambiar el mundo. Menos mal que he dejado de creer en eso.

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    1. El cambio debe ser como un virus, contagiando uno a uno, nuestro lugar más cercano. Gracias Teixo, ánimo.

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  5. Qué bien escribes!!!Enhorabuena eres un auténtico artista wow

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  6. Que certero tu relato...y cuànto ganarìamos, afirmo que no pregunto, si nos centraramos en SER y no en el TENER. Esto ùltimo no serà posible hasta que empecemos a cambiar la educaciòn desde los colegios y escuelas de padres.

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