miércoles, 9 de noviembre de 2016

El último ángel

¡Hola! muchacho, pasa, pasa, hace mucho que te estaba esperando… Ya era hora que llegara mi relevo, ¿sabes?, esta profesión es bastante dura, y la verdad que requiere de una gran concentración para poder realizar el trabajo bien… No es nada fácil, tú eres muy joven, pero te queda mucho por aprender todavía. Vamos, que ya me hacía falta una jubilación, no te imaginas lo agotado que estoy, y sinceramente, pensando todo lo que vas a tener que aguantar en este lugar… pues te compadezco, porque ya te digo que no lo vas a pasar bien, siento decírtelo jovenzuelo, jeje. 

Deja que me siente, ¡Ay!, esta maldita espalda, demasiado peso en ella durante muchos años, en fin; pero ven, siéntate, siéntate, me gustaría informarte de cómo se trabaja por aquí, al igual que hicieron conmigo cuando tenía tu edad, ¡ah, qué años aquellos…!. 

Pues verás, como te decía, las personas con las que te va tocar trabajar, pues no son que digamos muy tendentes a ver con buenos ojos, lo que tienes que hacer, la verdad es que se pasan todo el día relatando, quejándose de todo, y en serio, ¡es que yo también estoy harto de ellos, caramba!, ¡aaah!, bueno, perdona a este viejo, que yo soy el primero que me estoy quejando siempre. 

El problema que tienen es que están totalmente confundidos y no se enteran de la misa la mitad, la mayoría de las veces se sienten solos e incomprendidos, no llegan a entender, que todo está en su cabecita. Realmente este es un centro muy grande de trabajo, y los funcionarios que estarán por debajo de ti, están tan colapsados, que se les escapa de las manos muchas cosas… ¡Umm!, parece que últimamente, están recortando mucho por ahí arriba, ¡no sé dónde tienen la cabeza estos superiores!. 

Así que lo primero que te aconsejo, es que observes bien, que aprendas con tranquilidad, pues te quedan muchos años para gestionar este lugar, y que no se te vaya al traste, antes de que quieran cerrar este chiringuito, jeje. 

Ciertamente están muy enfermos, y no se dan cuenta de ello, la mayoría son agresivos, egoístas y hay que estar vigilándolos las veinticuatro horas, porque son capaces de ponerte todo patas arriba. Por lo que veo no tienes experiencia en esto, y además eres muy joven, pero tranquilo, aunque tu puesto es de gran responsabilidad, no hay nada que no se pueda aprender. 

Toma, ¡uf!, aquí tienes todos estos libros y manuales que te ayudarán a realizar tu trabajo lo mejor posible, son anotaciones mías y las de otros compañeros que trabajaron aquí, antes que yo. Sé que es un poco engorroso, pero te aseguro, que puedes evitar muchos errores que hemos cometido desde que tratamos a estas personas, y así, puedes realizar un mejor trabajo con ellos. 

A ver, qué tengo que decirte… ¡Ah!, si, tu nunca tratarás con ellos directamente, para eso tienes a tu servicio a muchos cualificados, que son los que harán el trabajo más físico, por decirlo así; más bien tu trabajo es de coordinación, de adelantarte a hechos, para corregir todos los problemas que vayan saliendo. ¡No sé cuántas chapuzas he tenido que hacer!, pero bueno, poco a poco, se ha ido avanzando, lo que pasa que es demasiado lento todo y si no tienes la cabeza en su sitio, es para salir volando de aquí. 

Como dependes tanto de ellos, todos los días tendrás que improvisar maneras nuevas de solventar los problemas que te vayan surgiendo, pero eso ya te lo dará la experiencia, ¿entiendes?. 

Este sistema lleva mucho tiempo implantándose así, y verás que es la mejor solución, porque con estas gentes tan impredecibles, no se puede actuar de otra manera. Yo lo haría muy diferente, todo mucho más disciplinado, y desde luego no dejaría que nadie se saltara ni una norma, porque esto a veces es una locura… pero las ordenes vienen de arriba y el jefe es el que manda, así que nosotros obedecemos y a callar. 

Es curioso porque en su día se nos dijo, que nuestra misión era mejorar el sistema y realizar grandes cambios, pero hijo, hasta el día de hoy nadie ha podido, como te dije antes, aquí todo va muy lento y el problema no es la lentitud en sí, ¡ya ves!; el inconveniente es que lo están pasando muy mal, y cada día que pasa, todo va empeorando. Es verdad que también hay gente que se da cuenta de sus problemas e intenta ayudar, pero esto no tiene solución, amigo, esta es mi sincera opinión, y no, nadie me hará cambiar de parecer, porque yo ya he probado de todo y no hay manera. 

En fin muchacho, te lo estoy poniendo negro, y seguramente te estoy quitando las ganas de ponerte manos a la obra cuanto antes, ¿verdad?. 

Mira aquí tengo la orden de traspaso, que ahora es tuya, porque yo ya lo tengo todo preparado para macharme, ¡qué alegría!... pero bueno, tú a lo tuyo, que no te he dejado hablar desde que entraste por la puerta, dime, ¿qué te parece esto?. 

- Pues ni bien, ni mal, yo vengo a cumplir solo con mi trabajo -. 

¡Ah ese es mi chico, como me recuerdas a mí, cuando comencé!, te aconsejo que te lo tomes con filosofía. 

- Ah pues gracias, pero yo no voy a estar mucho tiempo -. 

¿Cómo?, un milenio llevo yo con el encarguito, ¿te parece poco tiempo?. 

- Guau, eso es mucho, pero yo no vengo a estar tanto tiempo… -. 

A ver, a ver, cada mil años, se produce un relevo para proteger y mejorar este planeta, para que los humanos cambien, ¿y tú vas a estar poco tiempo?, ¿cuánto estarás entonces?. 

- Pues una semana… -. 

Una… semana… Pero, pero… eso significa que tú eres… ¡el último ángel!... 

- Así es, yo no vengo a mejorar nada, esa no es mi misión… Yo vengo a quitarles el poder a los hombres, vengo a arrasarlos a todos, soy el ángel exterminador -. 

¡Vaya amigo!, pues me has dado la jubilación, ¿y entonces tanto años de esmero cuidado con ellos, para qué?. 

- Esa fue vuestra misión y sé que la hicisteis lo mejor posible, pero ya se han cansado de la maldad del ser humano, su maldad llega como un grito a todo el universo, y ya no hay más tiempo para ellos -. 

Y, ¿y las buenas personas que aún hay por allí?, ¿también morirán?. 

- Pues me temo que sí, pero mejor que lo hagan por mí, porque dentro de una semana, el ser humano cometerá el acto más abominable en toda su historia y el sufrimiento será tan atroz, que se ha decidido intervenir. Por eso, me han mandado para acabar con el reinado del hombre, pues por mucho que hicisteis por ellos, no cambiaron y realmente no merece la pena extender más su crueldad por el planeta; bastantes oportunidades se les ha dado -. 

Y mientras el anciano ángel se marchaba meneando la cabeza, murmuraba - si es que se lo tienen merecido... -, vio como a lo lejos, el último ángel desplegaba las fuerzas de la naturaleza para liberar al planeta de la tiranía del hombre, mientras decía, - nunca más el ser humano pisará esta tierra sagrada, que ha teñido de sangre y no ha sabido respetar, pues su maldad no tiene límites y ni siquiera han tenido compasión entre ellos mismos -. 

Y el hombre desapareció de la tierra para siempre, el mundo comenzó sin el hombre y terminará sin él…


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