domingo, 2 de octubre de 2016

La muerte

A pesar de que la tenemos presente todos los días, parece que pasa inadvertida para nosotros, sin querer ser su amiga, ella cada día nos echa el brazo por encima, y va a todos los lados haciéndonos compañía, aunque no sea grata para nosotros. Le tenemos un pánico enorme y no queremos mirarle, siquiera de reojo su demacrada cara, que nos muestra nuestra debilidad y el secreto del universo, que no llegamos a entender, desesperándonos. Aún así, nos acostamos cada noche, pensando con prepotencia, lo que vamos a hacer mañana, porque pensamos que el futuro nos pertenece, ¿y si no lo tuvieras?, ¿y si mañana te espera la muerte?, entonces, ¿ahora qué es lo importante?.

¿Has pensado alguna vez en ella?, ¿te has imaginado cuándo será el momento?, ¿cómo llegará?, ¿qué se siente?. Si has pensado en esto, no te preocupes es normal, seguro que habrás experimentado una sensación de angustia bastante grande, pues por mucho que quieras pensar qué se sentirá, el hecho de saber que nunca más, volverás a ver, a oír, a pensar, a oler, a sentir… que tu ser, como tal será destruido… es inaceptable, es difícil de explicar y es algo, que es mejor no deleitarse mucho, porque puede realmente llevarte a una depresión profunda.

La mente con esa capacidad infinita de pensamiento, de razonamiento e imaginación, digamos que es lo que más que se acerca en nosotros a la eternidad, parece estar por encima de la muerte. Pero el cuerpo, un agregado de tejidos con fecha de caducidad, someten a la mente a este enorme sufrimiento, de desaparecer por completo y para siempre. Tu ser, tu vida, todo lo que sientes… ¡va a esfumarse!, y no puedes hacer nada, realmente algo angustioso para todo ser vivo, en especial para el ser humano.

Otr@s más bien, le tienen más miedo a la forma de morir, pues no es lo mismo morir de un ataque al corazón, quemado o de asfixia, a que te ocurra mientras duermes, que ni te enteras. Miedo a una muerte lenta y agónica, en donde te dará tiempo de despedirte de tus seres queridos, aunque también los harás sufrir más, o una muerte rápida, donde no te dé tiempo a dejar tus últimas palabras para tus familiares… Ninguna opción nos gusta nada, pero casi todos coinciden, cuanto más rápido, mejor.

Incluso hay personas que por desgracia nacen o contraen enfermedades graves, que los imposibilitan y hacen de sus vidas y la de sus familiares un infierno, ¿merece seguir viviendo así?, eso depende de cada uno, esto es muy personal, si alguien tiene ganas de vivir y luchar, adelante, pero si una persona, después de haber pasado por la ayuda del estado (algo que no hay, por desgracia), por psicólogos, etc., y se determina que esa persona realmente es plenamente consciente y está decidida a acabar con su vida, ¿quién soy yo para postergar su infierno hasta límites de dolor impensables?, ¿por qué lo dice un tal Dios?, ¿el mismo que lo creó con esa enfermedad inhumana?, no queramos buscar sentidos, donde no los hay; realmente un terreno cenagoso, y que conste, que yo estoy a favor de la vida… pero a veces, sostener casos así, después de intentarlo todo, quizás, la dignidad sea dejarla ir, para que deje sufrir, piensa, ¿y si te pasara a ti?.

¿Crees qué cualquier cosa que hagas, detendrá a tu amiga la parca?, ¿piensas que el viajar muchísimo, el tener una mansión, el sacrificarte por tener ese gran coche o tener un poco más que tu vecino, te va a servir de algo?, la muerte llegará y barrerá todos tus absurdos intentos de alargar tu vida. Al igual que subsistir intentando vivir a tope, como si nunca fueras a morir, pues también caerás, e incluso más rápido si cabe. ¡Esto es de locos, mejor me pego un tiro y acabo antes!.

Este y solo este, es el mayor problema que tiene el hombre, pues le hace perder los papeles, y querer disfrutar de la vida, en cada instante. Quiere hacer de todo, en el mismo momento y ve que no le da tiempo, la sociedad y la vida como están configuradas, deja muy pocos momentos para disfrutar, “para ser feliz”; entonces, dentro del hombre se genera tal pánico, que se convierte en un egoísmo bestial e irracional, “todo para mí…, aparta que no tengo tiempo…, exijo que…, yo primero...”, y entonces todo empieza a ir de mal en peor, el rico no quiere trabajar, solo pegarse la vida padre para aprovechar el tiempo que le queda, el trabajador no tiene más remedio que gastar más de media vida en ganarse el pan y el pobre no tiene más opciones que sufrir; este es el descontrol del miedo a la muerte.

Pero debemos entender, que sin ella, no existiría la vida y la evolución tal como la conocemos, la muerte y la vida, dos realidades antagónicas, pero que en este mundo en el que existimos, se contraponen y luchan, para luego encontrase y ser la misma cosa; pues de la vida llega la muerte y de la muerte nace la vida, en ciclo sin fin, para todo el universo.

Hay personas que tienen una capacidad enorme para entender el significado de todo esto, sin sufrir mucho por ello, para otras, no deja de ser una obsesión, y un problema que quieren resolver a toda costa, aunque, claro está, no lo conseguirán.

Entonces, ¿cuál es el punto de la vida?, ¿cuál su sentido?, pues mira, la respuesta está en el otro; una vez que puedes llegar a aceptar que eres finito, hay dos maneras de eternizarte, la primera a través de tus hijos, familiares y amigos, pues todos compartimos experiencias y vida, que quedan impregnadas en cada uno de nosotros, así una parte tuya vive en los demás. La otra manera, es ayudando a los demás, realizando pequeñas obras que cambien el mundo, que ayuden a todos estos, que no han tenido la misma suerte que tú, a vivir una vida más digna. Este es sin duda el secreto, para alcanzar el sentido de la vida, pues entre otros, si esto se cumpliera, hasta viviríamos muchísimos más años, pues la tecnología estaría más avanzada.

¿Valoras tu vida, verdad?, ¿quieres a la muerte lejos de ti?, pues los demás seres vivos también, por eso, tienes que hacer todo lo posible por alargar la vida de los demás, para darles también, la oportunidad que tú tienes, de vivir una vida en paz y armonía. Pero ves, por la tele las guerras y te dan igual que mueran 8 ó 20 niños en Siria o en Francia, tú vas por tu barrio y te igual si las personas pobres tienen un plato para comer o asistencia médica, lo mismo con los animales vagabundos, eres un/una egoísta, eres un/una cobarde, porque le tienes miedo a la muerte y todo viene de lo mismo.

Nadie quiere perder la vida por los demás, tu tiempo es demasiado precioso como para desperdiciarlo con los otros, ¿verdad?, ten cuidado, todo lo que sube baja, y mañana puedes ser tú el necesitado… Piénsalo.

Siempre al hombre, el miedo, le ha hecho poner las esperanzas en creencias que no se sostienen, y pensar que después de la muerte, existe otra vida, algo que carece de toda racionalidad, puesto que no hay pruebas científicas, ni de peso, nada de nada; por desgracia, vivir una vida en este mundo, creyendo que hay luego otra realidad, puede dar esperanza y facilidades a la hora de afrontar la muerte, pero esto produce una evasión de la realidad, mirando la otra vida como la buena, aguantando sufrimientos, donde la justicia se equilibrará en el más allá. A parte de ser una barbaridad, hay que centrarse en este mundo, en ayudar y cambiar esta sociedad empezando por nosotros, si miras siempre al horizonte, te pierdes todo lo hermoso, que hay tu alrededor, que es lo realmente importante. A parte, que la imposición de doctrinas, reglas y normas para evadir el miedo a la muerte, por parte de las religiones, lo convierte en un negocio muy rentable, generando zombis que obedecerán ciegamente, por tal de no morir, incapaces de aceptar esta realidad.

Como a todos vosotros, no me gusta la idea de morir, hace poco me hicieron una prueba médica, y me durmieron, mientras me inyectaban la anestesia por vía intravenovenosa, veía como el sedante blanco llegaba a mi brazo, y con curiosidad me preguntaba, ¿esto podría asemejarse a morir?, de repente, cerré los ojos, todo se volvió negro y perdí la consciencia, ya no pensaba, ni sentía… Eso creo que será la muerte… Y si es así, no me pareció nada desagradable… ¿Sabes qué?, no quiero seguir teniendo más miedo. De todos modos, yo deseo seguir vivo durante muchos años, y mientras esté vivo, intentaré que este mundo sea un lugar mejor, hasta que llegue el día, en que cierre los ojos como en la prueba médica… pero esta vez para siempre…


2 comentarios:

  1. ME GUSTA ES TODA UNA REALIDAD K MUCHOS NO LO ENTENDAMOS ES DIFERENTE TODO ESTO ES PARTE DE LA MALA EDUCACION K TENEMOS

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  2. Tenemos tanto que aprender... Gracias por tu comentario.

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