miércoles, 7 de septiembre de 2016

¿En qué crees?

Aunque no lo parezca, qué complicado es responder a una pregunta así, porque en nuestra mente, hay una mezcla tal de cosas, que más bien podríamos decir que es un cajón desastre.

Por eso, al igual que cada persona tiene un ADN único e irrepetible, cada mente es también particular e inimitable; No encontrarás jamás a lo largo de la historia dos cabezas que sean idénticas en su forma de pensar o en sus creencias, ya que cada uno vive experiencias distintas, aun cuando habiten en el mismo lugar y sean de la misma familia. Eso es la diversidad.

Una pluralidad muy compleja, pues nos cuesta la misma vida ponernos de acuerdo en la mayoría de las cosas importantes, siempre mirando nuestro propio beneficio y privilegio, por encima de lo justo y ético. Pero volviendo al tema, primero debemos preguntarnos, ¿qué significa creer en algo?, pues por definición, la creencia es un estado mental, donde la persona considera y presupone ciertas cosas como verdaderas, pero sin tener pruebas de su certeza o conocimiento de la misma, entonces, podemos decir, que es estimar una cosa como posible o probable, sin llegar a tener una seguridad absoluta sobre ella.

Por tanto, como se puede apreciar, creer es algo abstracto, donde la mayoría de las cosas no tiene una consistencia sólida, por lo que día a día, nos movemos en un mundo de ideas y creencias, que no son seguras que sean como nosotros las vemos, si no que se van modificando con cada experiencia vivida y siempre estarán llenas de la propia subjetividad de la persona que las usa.

Así, el mero hecho de creer, puede ser incluso peligroso, pues también lleva una componente de juicio, creer engloba en su significado, pensar o juzgar algo en concreto, cosa que puede llevarnos a error, y si este es grande... podemos provocar un daño enorme; por eso, siempre debemos andar con mucha cautela en lo que decidimos creer o no.

En relación a esto, hay otro tipo de creencias que son originadas por una patología propia de la mente, como puede ser el delirio, en donde la persona, cree que lo que está viendo es real, su cerebro le está engañando de manera incontrolable para el sujeto. Hay muchas enfermedades o trastornos relacionados, como el síndrome de Hubris, en donde el individuo cree saberlo todo, mala cosa para personas que ostentan el poder, sea un político, sea un jefe de una empresa o el cabeza de familia.

También es verdad, que a veces las creencias nacen de lo más profundo de nuestro ser, emanan de tan adentro, que no sabemos de dónde viene y se convierte en una necesidad básica, como el respirar, ya que forman parte de nosotros. Es como una voz interior, que te dice que aquella cuestión es real, y pones todos tus esfuerzos y esperanzas en ellas, hasta las últimas consecuencias, sean las que sean.

Las creencias más llamativas, en gran parte de los casos, está relacionado con los deseos más desesperados del hombre, por eso, todas las que tienen que ver con la muerte, o situaciones desconocidas para el ser humano, suelen ser las más fuertes, pues cuanto más descontrolado es el miedo a algo que es inminente, inevitable y que provoca pavor solo pensarlo, más ciega se vuelve esa creencia, más pasa la frontera de lo racional, pues afrontar la verdad, es demasiado impactante para la mayoría de las personas y es mejor engañarse con algo que realmente, no se sostiene. Entonces aparece la llamada fe, que es la seguridad y la confianza que pone el sujeto en esa creencia no probada, a mi parecer una evolución bastante peligrosa de esta, y que en cuestiones espirituales está a la orden del día. 

Pero tengo que decir que no todas las creencias son malas, o al menos perjudiciales, aunque siempre hay que tener muy presente, hasta donde se puede llegar con ellas. Ya que estas, son grandes impulsoras de sueños e invenciones, está claro que para llegar a una meta, primero tienes que creerte, que lo puedes lograr, siempre y cuando, seas consciente, de que la creencia no basta, no es suficiente y puede perjudicarte, si no sabes poner unos límites racionales.

Todos somos libres de creer en lo que queramos y ahí, personalmente no debe meterse nadie, e incluso formar parte de un grupo de personas que crean en un mismo objetivo, puede resultar algo muy bueno o malo según sea su naturaleza. Pues pueden lograrse maravillosos objetivos o generar una destrucción de todo lo conocido; y en este sentido, la humanidad debería unirse, para creer en un mundo mejor, para hacer realidad ese deseo común, de convivir en paz, armonía y ayuda entre los distintos pueblos.

Podemos creer en tantas cosas como queramos, ¿en qué crees tú?, en un Dios amoroso y todopoderoso, o en una fuerza cósmica que lo une todo, puedes creer en el azar, en una vida extraterrestre superior que nos vigila, creer solo en tus fuerzas, o quizás en el ser humano, creer en la vida después de la muerte, o en una sola vida sin espiritualidades ni "más allás" variados. También creer que en esta vida lo más importante es el dinero, o por el contrario el amor, creer que el hombre podría hacerlo mejor o de manera directa te da exactamente igual estos temas, aunque siempre se cree en algo...

Las creencias son básicamente juicios y evaluaciones sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre el mundo que nos rodea; cada uno somos un sistema de creencias, y ese sistema es el filtro con el que construimos nuestra visión del mundo.

Ahora eso sí, puedes creerte lo que quieras, lo único que yo te digo, es que primero, harías bien en comprobarlo y asegurarte, porque las costumbres, tradiciones y las creencias se resisten con terquedad a la lógica y la razón; por eso, este maravilloso don, que hizo, hace y seguirá haciendo maravillas en las personas, siempre que lo utilicen de buena manera y usando la cabeza; pero cuidado, porque también puede convertirse en una pesadilla, y hay que estar atentos, pues en la historia hay muchos casos conocidos, donde una creencia comenzó como un sueño y acabó como delirio o algo peor.

Creas en lo que creas, asúmelo con responsabilidad y deséchalo, si pone en peligro tu vida o la de los demás, si falta el respeto a la naturaleza o al derecho personal de cada uno. Si tus creencias son buenas, adelante, yo creo que el hombre puede hacerlo mejor y sigo en este sueño... ¿Sueñas conmigo?.

5 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo en lo que expresas. El Universo es un compendio de equilibrio. Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Así es. Muchas gracias por tu comentario.

    ResponderEliminar
  3. Saludos, "la creencia es un estado mental, donde la persona considera y presupone ciertas cosas como verdaderas, pero sin tener pruebas de su certeza o conocimiento de la misma, entonces, podemos decir, que es estimar una cosa como posible o probable, sin llegar a tener una seguridad absoluta sobre ella." ......ESTO, ESTIMADO AMIGO SE LLAMA FE, INDEPENDIENTE DE EN QUE. COMO TU DICES: ESCUDRIÑAD TODO Y DESECHAD LO MALO.

    Tienes un Don, aprovéchalo en gran manera, y si crees en Dios, sabrás que fue El quien te lo dio para buen uso, como hasta ahora lo has hecho.

    Bendiciones, sigue avanzando.

    ResponderEliminar
  4. Cuando hay vacíos o desbordamientos existencialistas nace en el individuo la búsqueda de la curiosidad, y esta; es el motor de un viaje como mínimo a la autopía...¿Es buena o mala la naturaleza de la autopía?
    Me ha gustado tu artículo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar