miércoles, 21 de septiembre de 2016

El dilema

Aquí os escribo este relato corto y muy interesante, lee con atención:


Un gran maestro y un guardián compartían la administración de un monasterio zen. Cierto día el guardián murió, y había que sustituirlo.

El gran maestro reunió a todos sus discípulos, para escoger quién tendría ese honor. Les dijo, "voy a presentarles un problema. Aquel que lo resuelva primero será el nuevo guardián del templo".

Trajo al centro de la sala un banco, puso sobre este un enorme y hermoso florero de porcelana con una hermosa rosa roja y señaló: "Este es el problema".

Los discípulos contemplaban perplejos lo que veían: los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y elegancia de la flor... ¿Qué representaba aquello?, ¿qué hacer?, ¿cuál era el enigma?. Todos estaban paralizados.

Después de algunos minutos, un alumno se levantó, miró al maestro y a los demás discípulos, caminó hacia el florero con determinación y lo tiró al suelo.

"Usted es el nuevo guardián", le dijo el gran maestro, y explicó: Yo fui muy claro, les dije que estaban delante de un problema. No importa qué tan bellos y fascinantes sean, los problemas tienen que ser resueltos.

"Puede tratarse de un jarrón de porcelana muy raro, un bello amor que ya no tiene sentido, un camino que debemos abandonar pero que insistimos en recorrer porque nos trae comodidades. Sólo existe una forma de lidiar con los problemas, atacarlos de frente. En esos momentos no podemos tener piedad, ni dejarnos tentar por el lado fascinante que cualquier conflicto lleva consigo".


Una pequeña historia fascinante, ya que los problemas provocan raros hábitos en nosotros, a veces nos gusta contemplarlos, meditarlos, darle vueltas y vueltas, no dejas de comentarlos y al final, se produce el dilema, quedas paralizado ante el problema y te cuesta ver la solución, tanto, que no haces nada y ni siquiera te enfrentas a él.

Esta actitud es la que tomamos la mayoría de nosotros cada día, tanto con los problemas personales, como con los problemas generales que tiene nuestra sociedad. Desde que nos levantamos y vemos nuestra cara en el espejo del baño, no hacemos más que pensar en ellos, en cómo solucionarlos, la manera de quitárnoslos de encima como sea, incluso los comparamos con problemas ajenos, de las personas que tenemos a nuestro lado, y eso nos hace sentir mejor.

Pasamos por delante de un pobre, meneamos la cabeza y ante su problema, pensamos, nos quedamos reflexionando si el mundo fuera de otra manera, adornamos la situación y nos gustaría darle solución, pero lo mismo que tardas en pasar, ya estás a otra cosa, y su problema no se ha resuelto, te has perdido entre pensamientos.

Tantas injusticias de buenas personas cercanas a las que conocemos, con las que de tanto pensar, las abandonamos a solas con su problema, y nunca actuamos. Dejamos pasar la oportunidad de ayudar, de cambiar una vida, porque no eres valiente y directo para tirar el florero, solucionando el problema desde el origen.

No hay que irse muy lejos, contigo mismo, tantas ganas de cambiar de vida y no eres capaz de arreglar tus problemas, siempre magnificándolos, encerrándote en tu burbuja, y distrayéndote con ribetes y filigranas de los sufrimientos de tu vida. Así jamás podrás ser, este guardián del que habla el relato, así no podrás cambiar y proteger tu existencia, tu historia ante la sociedad; nunca podrás ser el defensor de tu vida, nunca serás libre.

Pensar y reflexionar no es malo, todo lo contrario, por eso yo te animo, a que cuando tengas localizados los problemas que hay en tu vida, todo lo que no te gusta, lo que deseas cambiar, lo que te gustaría que fuera de otra manera, no te quedes sentado esperando y perdiéndote más en tu propia compasión. Mira al frente, levántate, y ve directo al problema, a esa situación que no te gusta, cógela y rómpela, hazla cachitos, que nunca vuelva a recomponerse y empieza a ser libre. Muchas veces no hacemos nada, porque no nos sentimos valientes, parece que necesitamos una justificación para pegar el golpe en la mesa.

Pues ¿sabes?, tú eres libre, totalmente, para hacer lo que tengas que hacer, se atrevido, cambia tu vida, no te conformes con una existencia mediocre, no suspires más por los deseos que no ves cumplidos; por eso ve, corre, no te detengas, no te distraigas con tantas tonterías y rompe con todo lo malo. Entiéndelo, tienes la capacidad de cambiar tu mundo y el de muchas personas que te rodean, no esperes más, sé el protagonista de tu vida. Sé lo suficientemente adulto como para saber, que hay ciertos problemas que solo tú puedes arreglar, y créeme, puedes hacerlo.

La vida está hecha para actuar, para afrontarla, no para que seas un simple espectador, que no tiene nada que decir. Esto es importante, rompe el florero para vivir una existencia más plena, rómpelo para mejorar la vida de los demás, destrózalo para dejar en evidencia las mentiras de esta sociedad y no tengas compasión con la duda, el dilema que se abre ante tus ojos, pues es una mera ilusión que se te han impuesto delante, para que te lo creas y vivas una realidad absurda.

Que no te engañen, te lo vuelvo a repetir, eres único, valioso, fuerte y libre, tú decides qué vas a hacer, aclara tu mente y no te pierdas por este camino de engaños y sutilezas, que solo te llevarán al sufrimiento, la esclavitud y el egoísmo.

¿Sabes por qué es difícil ser feliz?, porque resulta dificultoso desprenderse de las cosas que te ponen triste, de todo lo que te paraliza y no te deja seguir creciendo en la vida...  


10 comentarios:

  1. El texto es un paisaje reflexivo, gracias

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  2. EXCELENTE MENSAJE...MUY BUENO AMIGO...GRAN ENSEÑANZA.. GRACIAS POR COMPARTIRLO..

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  3. Respuestas
    1. Ay la paciencia, ¿donde está?, necesito de ella. Gracias por comentar.

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    2. Cierto no hay que adornar los problemas para dejarlos pasar por alto. Sin embargo la paciencia si importa ya que en la vida no sólo se trata de romper un jarrón y se acabo el problema. Hay cosas en las que se deben de trabajar día a día con voluntad para poderlas transformar como los buenos hábitos. Creo que la reflexión habla de encontrar el problema. Ya que no se puede resolver un problema si no sabemos cual es y hay problemas que como el jarrón con las flores que por creer que no debemos cambiarlos porque perderemos algo valioso, simplemente los dejamos pasar en alto. Como tu reflexión dice por comodidad muchas veces. Muy cierto lo que dices.

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  4. "Maravillosa enseñanza y hermosas palabras, de seductora sabiduría " .
    Pero cada quien, deberá buscar la forma , y comprender su camino.

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  5. Muy bonitas palabras, gracias Carlos.

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