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miércoles, 17 de enero de 2018

Liberación

Te voy hablar a ti directamente, a nadie más… yo no hablo de palabras, yo hablo de experiencias, toda mi vida estuve envuelto en palabras, en libros, en maestros. Palabras y más palabras, diciéndome, ¡estás aquí!... con palabras, hablándome de la mente, ¿cuál mente, qué es la mente?... hablándome del amor, ¿qué es el amor?, ¿lo practicas?. El otro día vi un hombre durmiendo en la calle, metí la mano, saque un billete y se lo puse en su mano y me fui, y él se despertó gritando detrás de mí, yo no lo miré, no lo miré...

Cuando das, te das, sin pedir que te den nada a cambio, yo hago esto no para mí, para mí esto no es una prueba, lo hago para ti, para serte útil. Siéndote útil a ti seré útil al mundo; el mundo es una totalidad, tú eres una parte del mundo, si tú progresas, el mundo progresa. Yo veo como se está cayendo el mundo a pedazos actualmente, imaginariamente, se está cayendo imaginariamente, porque "realmente" no se está cayendo.

Te voy a hablar como si me fuera a morir al terminar de leer esto, es lo ultimo que yo te tengo que decir, ¿y qué tengo yo que decir?, ¿tengo algo que mostrar?, sí. ¿Cómo te lo muestro?, mira, tú vas conduciendo un automóvil, ¿eres un buen conductor, porque obedeces a las leyes, a las teorías, a las luces?... pero no eres buen conductor, si no conoces de qué está construido el automóvil, de las partes que este tiene, tenemos que tener una experiencia, del conjunto de lo que somos, pero esto es una experiencia, no es una teoría. Por favor, no me hables de chacras, no me hables de esta cosa imaginaria indú, entre mi sexo y mi ano, ¡no me hables de chacras!. No me hables del árbol de la vida, y de sus diez partes, no me hables de la estrella de seis puntas, ¡no me hables de esas cosas!.

Háblame… háblame de tus experiencias, ¿cómo te sientes?, ¿cuáles son tus experiencias?, ¿qué es lo realmente experimentado?, yo luché toda mi vida, por experimentar y saber quién soy, dónde estoy y cómo soy…

¿Dónde estoy?, mi primera pregunta, ¿dónde estás tú?, ¿y donde estoy yo?, esa es la primera pregunta. Bueno... estoy sentado en una ciudad, ¡no!, bueno... estoy sentado en un país, ¡no!, bueno... estoy sentado en un planeta, ¡no!; ni en el sistema solar, ni en una galaxia, estás sentado en este momento en un universo que no tiene límites, que es inmenso, a una velocidad que ni te la puedes imaginar, a la velocidad tremenda que va el sistema solar. Y todo va girando y girando, a velocidades vertiginosas, en espacios que no tienen término. Eso es estar en medio de la inmensidad, eso es estar ahora.

Y el futuro está adelante y el pasado está atrás, el futuro está arriba y el pasado está abajo, ¡tonterías!, no hay futuro, no hay pasado, todo eso está aquí, es como un chorro de agua, que está hirviendo, hirviendo, y ahí vamos, en el cambio continuo, porque si no hay cambio, no hay vida. La persona que comenzó a escucharme, no es la misma que tú, tú ya cambiaste y nunca volveremos al mismo sitio, la tierra no está girando y volviendo al mismo sitio, la tierra está girando y avanzando, avanzando en una espiral. ¡Nunca estamos en el mismo sitio!, estamos en un punto moviéndonos a velocidades vertiginosas, ¡qué maravilla!. 

¿Y quienes somos nosotros?, ¿se va a acabar esta vida?, ¿de qué vida hablo?, ¿tengo algo mío?, ¿este cuerpo es mío?. Esto, ¡me lo prestaron!, esto es por un término de tiempo, en esta vida que hablo, hablo de una vida eterna, porque la vida es una y eterna, totalmente eterna, ¡no termina nunca!. Todo ocurre desde que naces, hasta que mueres.

Este que te está hablando y ese que está oyendo, no terminan nunca, si son la vida; ¿Cuándo terminas tú?, ¿cuándo termino yo?... cuando somos un individuo imaginario al que llamamos ego, eso es el ego. ¿Y qué es el ego?, ¿qué somos nosotros?, ¿quién eres tú?, ¿quién soy yo?, soy vida que entró en la materia, en el vientre de una mujer, de una madre, y al entrar allí me formaron, me rodearon de materia, esa materia viva, y me empezaron a influir con un árbol genealógico enorme, me empezaron a meter en una jaula, en la jaula de lo que llamamos el ser humano, y de la manera como me parieron, de esa manera yo soy. En el estado en el estaba mi madre, cuando yo nací, de esa manera yo soy; de la forma como estaba mi padre cuando yo nací, de esa manera me marcó. 

De la manera cómo me trataron en la escuela, y lo que me metieron en la cabeza; lo que me metieron en el sentimiento, lo que me metieron en la iglesia, me metieron en el sexo y lo que me metieron en el cuerpo, ¡eso es lo que soy!, pero no lo soy. Esto es lo que hicieron de mí, ¿y cuál es la misión entonces, de lo que te estoy hablando?.

Si tú quieres llegar a la consciencia, saber quién eres, tienes que llegar a ti mismo, para llegar hasta ella, eso es lo que tienes que hacer, ¿y cómo llegar a la consciencia?, tienes que entender esa vida que se encarnó en ti, ¿y cómo llegas a esta vida?... creciendo, desarrollándote, ¡mentira!. La vida es la vida, no se desarrolla, es eterna e infinita; tienes que ir abatiendo límites, eso es lo que debes hacer, un límite, tras otro límite, tras otro límite, hasta que vivas en libertad. Eso es, morirse también es vivir en libertad, la vida no se acaba. 

Veamos, ¿de qué tenemos que liberarnos de una vez por todas?, ¡lenguaje!, ¡liberémonos del lenguaje!. No sabemos nada, si yo te hablo media hora, una hora, tres horas, te hablo y te explico de las leyes, las leyes de esto y de las de más acá, aquello, y lo de más allá. No te sirve de nada, tú eres tu maestro, y yo te tengo que sacar los límites, y quitarte la palabra, porque la palabra no es la “cosa”. La palabra es un mapa, una descripción, un ruido, un guía, pero no es la “cosa”... dicen, aquí está la “cosa”, ahí está la “cosa”, ¿y qué es esa cosa?, es algo que está por debajo del lenguaje, tú tienes que llegar a ese momento donde tú no tienes definición, ¡a la mierda las definiciones!. No te definas más, ¡basta!, no eres mujer, no eres hombre... ¡ay, celeste hombre, rosado mujer!, eso es el sexo, pero la energía sexual, no tiene sexo, es energía pura, no tiene diferencia… 

El primer límite, te inculcaron un nombre y dos apellidos, te los metieron en el alma, no los elegiste tú, te violaron, te pusieron el nombre y en él, hay un contenido inmenso. Primeramente eres hombre o eres mujer, segundo, eres como un perro, ¡Alejandro! (guau, guau) y vas para allá; no me mandes, yo no soy un perro. 

La vida no tiene muchos nombres, porque tiene un solo nombre la vida, ¿cuál?, ¡vida!, nada más, se lo hemos dado, solo uno; los dioses no tienen nombre, no hay varios dioses... si hay un dios no tiene nombre, el nombre es una palabra, y un ser iluminado no puede tener nombre, ¡muy simple!.

Si te ponen un nombre te cambian la vida, por ejemplo, si tu padre, muchacha, te pone el nombre de una ex novia que tuvo… serás novia de tu padre para toda tu vida, o si te ponen el nombre de un tío que se suicidó, pues tienes encima el fantasma de tu tío todo el tiempo, si te ponen el nombre de un hermanito muerto, no te liberas, vienes a ocupar el sitio de alguien que todo el mundo añora... y tú estás ahí, llenando un sitio... o te ponen el nombre de un personaje célebre, etc.

Primer paso, libérate del nombre, ¡tenlo!, escríbelo en un papel, en una cajita, la más preciosa que veas, “yo me llamo…tanto”, lo guardas en la cajita, y luego ponte un nombre, ¡tú!. No el que te han puesto, cambia tu nombre, ponte otro... por un momento. Hoy, mañana, una semana, haz que todo el mundo te llame de otra manera (otro nombre, otra forma de vivir), ahí va a comenzar la liberación… Y cuando comienzas la liberación, empieza ahora a no definirte sexualmente, no es una mujer que anda, no es hombre, no es un heterosexual, no es gay, no es una lesbiana, no es esto, no es lo de más acá. No te definas por tus gustos sexuales, vive tu energía sexual que es creativa, paséate como un ser creativo, algo que vas más allá, con una energía de vida creativa, que es estar transformado, porque nosotros no podemos crear, todo está creado.

Todo es transformable, y entonces, empezarás a ser tú mismo.

Un automóvil lo transformas y haces otra cosa, una tele, una llave, una uña, un ser humano lo transformas, y haces otra cosa. Todo es transformable, cuando tú estás aplicando la creatividad; paséate un día, como una gran persona creadora, observa atento, todo lo que ves ¡y transfórmalo!, cualquier cosa. Ahora, si estás viviendo con alguien, tienes una pareja, siéntate delante de tu pareja, y dile: ¿qué podemos transformar?, ¿cómo transformamos?, hacemos siempre las mismas cosas, una rutina, transformándonos conseguimos esa liberación, en el momento que tú te liberas de la definición sexual que es la base, ya empiezas a ser tú misma, tú mismo. Que estas cosas no te definan nunca más o serás un esclavo toda tu vida. ¡Despierta!.


Continuará...



miércoles, 10 de enero de 2018

Dos mundos (parte dos)

Puedes leer la primera parte en este enlace: Dos mundos (primera parte)

Noa seguía sentada en la orilla, entonces, arrancó del cuaderno la hoja de papel que tenía el dibujo del árbol, su cara reflejaba otra vez preocupación, había algo por lo que estaba inquieta, cerró el libro y se levantó lentamente para seguir paseando. La cala había cambiado, el cielo se estaba nublando, ya casi no le llegaban los rayos del sol, y la brisa amenazaba tormenta, pero aun se escuchaban a las gaviotas, todavía aquel sitio, seguía transmitiendo paz.

Continuó paseando hacia la casa, pero estaba ya de ocho meses, le dolían también los tobillos, cerca había un banco de madera, que miraba hacia el mar, y se sentó con cara pensativa, sin cambiar un ápice su expresión; volvió a abrir el cuaderno, al haber arrancado la hoja, ahora los primeros dibujos eran otros, a la izquierda un niño y la derecha una figura enorme, inquietante y oscura, que no parecía de este mundo, se quedo mirándolo un rato.

La princesa estaba sentada en sala del trono, intentando comprender todo lo ocurrido, de repente escuchó un grito y atisbó la sombra del monstruo, pasar por detrás suya, al girarse ya no estaba, entonces surgió primero la sombra de la reina y luego apareció su rostro que le susurró, - ¿vas a estar aquí todo el día?, ¡Muévete! -, y de la misma manera desapareció. 

Shio, sale una vez más en busca de respuestas, pues no entiende nada y es la princesa, tiene una responsabilidad; no tarda mucho desde que sale en encontrarse otra vez al coloso, - ¿por qué siempre me encuentra tan rápido? -, pensaba ella, con odio intentaba atacarle, pero la princesa era poderosa, y sabía repeler sus ataques, también se dio cuenta de otra cosa, era la tercera vez que se enfrentaba a él, y aunque era muy fuerte, tenía heridas abiertas en su cuerpo de todos sus enfrentamientos, pero ¿se enfrentaba solo con ella, o con alguien más?.

Astutamente volvió a despistarlo, y tomó un nuevo camino en donde aún la belleza parecía que brillaba demasiado, al entrar por un pórtico, miró hacia arriba, y comenzó a dibujarse en el aire otra imagen, cuatro seres de la mano parecían, dos pequeños y dos grandes, era agradable… irradiaba paz… pero el monstruo apareció y con un grito destrozó la imagen y Shio cayó de nuevo al suelo.

Las formas geométricas bailaban, hasta encajar y tener otra visión clara, los dos seres adultos estaban como enfadados, gritaban y sus voces retumbaban en toda la estancia, por que algo se había estropeado, de repente, sintió mucha pena a su espalda, y los dos seres pequeños asomaban sus cabezas asustados… - ¡Ya basta! -, dijo la princesa dejando esa ilusión. Era la primera vez, que retornaba conscientemente al mundo real, se levantó y con furia comenzó a bailar y a desprender esa energía que tanto odiaba el coloso, asestándole un golpe muy fuerte, que le abrió otra herida profunda, y que le hizo huir rápidamente.

Jadeando, Shio y todavía muy furiosa, miraba sus manos, pues nunca había desatado un poder así, no podía creerlo… Quizás su madre tuviera algunas respuestas, entonces tomó un atajo, pues en su mundo había muchos portales que llevaban a palacio, pero al intentar atravesar la puerta, todo volvió a temblar como antes y mientras pasaba por el marco, visionó en el viaje de vuelta a casa, una escena del adulto femenino gritando y agarrando a los dos pequeños por las manos, mientras ellos lloraban porque querían ir a algún lado…

La mujer también arrancó esta página, cerró el cuaderno y lo apretó contra su pecho, giró la cabeza a la derecha y miró a la casa, estaba ya muy cerca. Se encontraba tan absorta, que no se dio cuenta, de que el cielo estaba nublado por completo, nubes negras y amenazadoras, ahora firmaban con un chispear de gotas de agua, la lluvia que iba a caer. Noa, miro al cielo, se puso el cuaderno en la cabeza, para intentar no mojarse, y caminó hacia una sombrilla y una hamaca que había frente a la casa, una vez debajo, respiró fuertemente, y aunque el viento era cada vez más violento, bajo el quitasol, a resguardo de la lluvia, abrió el cuaderno una vez más.

En la hoja de la izquierda una niña con coletas y semblante serio, en la de la derecha una mujer extraña, hermosa y en todo su esplendor…

Cuando llegó Shio, la reina estaba en el trono, rebosante de poder y dijo, - niña, un día vendrá tu reino, yo ya estoy cansada del mío -, las perlas que llevaba brillaban, y soltándose del cuello de la madre, acariciaron la cara de la joven, y con la misma energía desapareció por la puerta, sin darle tiempo a réplica a la princesa. La lluvia caía, pero esta vez no era negra, y fue en busca de su madre, ella sabía más de lo parecía, así que fue hasta los jardines flotantes de Norek, donde pasaron muchas horas juntas cuando era pequeña, unas enormes esferas preciosas, que tenían gravedad propia y podías recorrerlas como si fueran un pequeñísimo planeta, ¡qué divertido era estar boca abajo!... pero ahora ya soy mayor, pensaba la joven.

Mientras recordaba tiempos mejores, se quedó sorprendida, pues al darse la vuelta, el monstruo estaba disfrutando también de las esferas, al verla se asustó y se le cayeron. Comenzó a gritar tan fuerte pese a sus heridas, que Shio se dio cuenta, que no era la única que había crecido en poder, tuvo que escapar, esta vez sin enfrentarse al coloso.

Llegó a un lugar que ella usaba de escondite secreto, cuando era pequeñita, miró al suelo, observó los collares de perlas que le cogía a su madre y aun estaban allí… de pronto, las perlas se soltaron, flotaban en el aire, brillaban y se pegaron a la princesa dejándola sin respiración, entonces se desplomó en el terreno.

Tuvo otro espejismo, las imágenes que veía cada vez eran más aterradoras, los seres menores siempre estaban asustados, en un segundo plano, escondidos, los mayores discutían y entre ellos, había un montón de perlas, un collar rompiéndose en el aire, en esa escena tan dolorosa… entre gritos, volvió en sí, y arrancándose una a una, se liberó de esas cuentas y de la maldita visión. Corrió a palacio, tenía que hablar con su madre, sí o sí, al llegar al portal, se detuvo, porque seguramente sabía lo que iba a pasar, cogió carrerilla, pero mientras se acercaba todo volvía a temblar, era inevitable si quería pasar, su mundo se desdoblaba y al entrar con un fuerte estruendo dio paso al túnel del portal, donde un solitaria oscuridad, dejaba ver la silueta de la mujer con la cara sufriente y el niño llorando… todo era cada vez más claro, pero también más oscuro.

El cielo estaba oscuro, llovía fuertemente y bajo la sombrilla, la mujer tomaba la hoja y una vez más la arrancaba, como si de un rito se tratara, miró hacía atrás, hacía la casa y luego volvió su mirada al horizonte, observando como las olas movían las barcas del puerto. Su cara reflejaba tristeza y no podía irse de allí, pues se empaparía con la lluvia, así que decidió esperar a que aflojara, mientras abría el cuaderno, para ver las hojas que quedaban, a la izquierda una chica con un collar de perlas y a la derecha, muchos aviones de papel de color azul, Noa suspiraba…

Continuará...


lunes, 1 de enero de 2018

Un año más...

…para mirar hacia atrás y ver todo lo acontecido, un año más que podemos tener por delante…

¡Qué rápido se me ha pasado el tiempo!, cada vez parece que se acelera más, y cuesta seguirle la estela… pero en realidad, esto no es así, es solo mi percepción, no es más que por culpa de la vida frenética que llevamos, y no precisamente para nuestro bien o disfrute. Si lo piensas, todo está rodeado del concepto del tener cosas y para ello hemos esclavizado nuestra vida trabajando y trabajando; vemos justo, el hecho de que tener el fin de semana o un solo día de descanso cada siete, es como debe de ser y así son las cosas, ¿no?.

Hemos llegado a fusionar esta forma de vida impuesta, en nuestro cerebro, de tal forma, que ya no podemos concebir nada más; llega un momento, siendo jóvenes, que paramos, echamos raíces y nos dejamos robar, y saquear por otros pocos, hasta la propia vida… 

Dime, ¿para eso naciste?, ¿para esto viniste a este mundo?, mírate, examina este año que has dejado atrás, estás cansad@ ya siempre de lo mismo, deja de poner esa sonrisa hipócrita delante de la cámara del móvil; reconócelo, llevas ya mucho tiempo muert@, hueles mal y estás pudriendo todo lo que hay a tu alrededor. Ya nada te impresiona, todo lo haces como si fueras un robot, no mandas sobre tu vida, por dos sencillas preocupaciones, una, por el ansia de tener y la otra, por el miedo a morir; estas son tus compañeras de viaje, acéptalo, deja de agachar la cabeza… ya no hay cambios para ti, nunca han existido los demás, si acaso... para tu beneficio, y cada palo que aguante su vela, ¿verdad?.

La persona que ha llegado a este estado, se encuentra acabada, el sistema ha podido con ella… contigo, eres un@ con la sociedad; y si los poderosos, los medios de comunicación, la administración, etc., dicen que hay que hacer esto, te lo crees y obedeces… sobra hablar de ayudar a los demás, porque piensas realmente que los pobres, algo habrán hecho para estar donde están, no te fías; porque los refugiados deben morir en su país, por ti, nunca tendrían derecho a huir de la muerte, ¿no?, porque las personas que piensan diferente solo traen problemas, pero no te has parado a pensar que pueden donar soluciones. Votar al partido azul o rojo, naranja, amarillo o morado, escoge… todo está preparado, tú eres el primero que defiende a los políticos que te chupan la sangre y consienten la muerte de millones de personas, porque mientras tú no llegas a fin de mes, los que más golpes se pegan en el pecho, cobran un dineral cada treinta días, y tú sigues defendiéndolos a muerte… inútil, estúpid@… te lo digo ti, no creas que va por otr@, tú, tú eres el/la imbécil que hace todo esto posible… ¿te molesta?... no lo suficiente, en verdad no piensas que se corresponda contigo, la culpa siempre es de los demás, claro… por eso todo va como está.

Escucha, no seas tont@, ya está bien de comportarte como un/a crí@, creciste y te introdujeron en el mundo de los adultos, sin serlo, ni tú, ni nadie, por eso ahora, vamos a iniciar la continuación de nuestros sueños, todos esos que una vez fueron interrumpidos. Pasó un año que malgastaste, pero ahora no se trata de aprender inglés o dejar de fumar, hay cosas mucho más importantes, simplemente quiero que dibujes una puerta en el cielo, que conecta con las estrellas, con tu verdadera naturaleza, el universo.

Mira, si quieres se abre ante ti una nueva etapa en tu vida, distinta, diferente de las demás, un escenario nunca pisado, ni vivido, una nueva oportunidad de romper las barreras; donde vamos a desafiar a todo lo impuesto, hasta los mismísimos dioses, pues estos son pura mitología, tú si que tienes el poder para explorar, cambiar y crear algo nuevo, eres real y únic@. ¡Venga no te detengas, no mires atrás!, no tengas miedo a la muerte, al fracaso, pues precisamente perder, equivocarse, es lo que nos hace más fuertes y si realmente estás decidid@, andarás por lugares desconocidos, pues solo el que no tiene cabida en esta sociedad, en esta gran mentira, no tiene un sitio fijo; no conoce su lugar, es un errante, pues ha evolucionado, y está por encima de las antiguas creencias y absurdas tradiciones.

Si entiendes esto, comprenderás que no tienes límites, no hay fronteras, podrás ir donde quieras, pues todo te pertenece y promoverás el cambio necesario, en este inicio del siglo veintiuno. Que te llamen temerario, solo significa que los remordimientos y los límites, jamás te detendrán. Fíjate bien, es algo fuerte, intenso, dinámico, ¡es el momento!.

Ánimo, la ocasión que estabas esperando ha llegado, se acerca el tiempo de decidir si vas a cortar las raíces que te atan a toda esta basura, renunciando de verdad a tu pequeña burbuja, para ganarlo todo y sentirte como siempre habías deseado. Si lo haces, si te rebelas, una asombrosa historia se abrirá ante ti, pues apreciarás la vida, cada ser que habita en la tierra; ¡deja ya de andar mendigando afectos, de desear tantas tonterías o esperar a que te toque la lotería!, no seas estúpid@, sal a la calle, al mundo y renuévate por dentro.

Personalmente, en mi vida no he dejado de cambiar, muchas caídas, batallas, a veces he acertado, otras no, pero sin duda, sé que voy en la dirección correcta, y todos los años, integro nuevos cambios, abandonando viejas costumbres, me despego de este ser primitivo que tanto daño me hace, cueste lo que cueste; lo último, ser vegano, con lo que eso conlleva, 200 animales menos muertos, que mataba para mi deleite y una dieta más saludable.

Mi afán va más allá de desearte un feliz año nuevo, deseo que recuperes todo lo que te quitaron, a ti y a los demás, que comprendas el poder que tienes y vuelvas a sentirte viv@… pero para eso, hace falta una mente abierta y lista para despojarte de todo, solo así podrás saborear la existencia más profunda, en donde te conviertas en un verdadero adulto, que sea un guerrero de la paz y la humanidad, dueñ@ del universo; el horizonte está fijado, mira, hoy sale el sol más brillante que nunca, la meta se asoma evidente, es hora de despertar a un nuevo ser, de pasar página de una vez… vence a tu propio yo y desafía con todas tus fuerza tus mayores límites, pues no puedes seguir así, destroza tu mente tóxica adiestrada... renuncia a todo... ¡salta al lugar que te corresponde!, muéstrame hasta donde puedes llegar... te sorprenderás de lo que seguro experimentarás.


Feliz y prospero año nuevo 2018

domingo, 24 de diciembre de 2017

Felices fiestas 2017

Al igual que el año pasado, os he preparado el único video que publico, deseándoos a todos felices fiestas; échale un vistazo, merece la pena, lo he creado con mucho cariño para todos mis seguidores y si te gusta compártelo. ¡Felices Fiestas!. 



miércoles, 20 de diciembre de 2017

Supervivencia

Siempre achacamos esta palabra a una situación o a un entorno difícil, como puede ser un desierto, la jungla, lugares en donde vivir en buenas condiciones es más que complicado, quizás muy influenciado por las historias de los libros, las series de la televisión y las películas del cine… pero no tiene por qué ser así, más allá de toda esa “imaginación” y realidades lejanas a nosotros, existe una supervivencia diaria, más cotidiana, cercana y rutinaria. No ya porque el hecho de estar vivos, es un verdadero milagro para nuestra propia biología, sino más bien, por el entorno hostil, en todos los sentidos, en el que vivimos. 

Por eso, afirmar que esta supervivencia me está matando… tiene bastante lógica, pues estamos inmersos en un mundo agresivo y egoísta, una sociedad que no dudará en atacarte si se siente amenazada y que por supuesto, te dará de lado o te matará si lo ve necesario.

Habitamos en un universo totalmente desconocido para nosotros, en un planeta del cual no hemos visitado ni un uno por cierto de su territorio, agrupados bajo el nombre de una nación, con millones de personas desconocidas para cada cual, que a la fuerza deben tener todos características comunes, no ya biológicas, sino en su manera de pensar y actuar. Lo cual, pienso que eso es un error, un estereotipo impuesto en nuestra mente, para clasificarnos y dominarnos fácilmente.

Familiares, vecinos, amigos, conocidos y la gran mayoría de gente extraña, sea de mi país o no, con los que convivo y con los que no tengo realmente nada que ver, pues no pienso igual, ya que la mayoría razonan de una manera muy retrógrada y muchas veces, hasta con una gran maldad, lejos de la definición de adulto, tal y como debería de ser.

Muchas personas las veo como enemigos, no porque su forma de pensar sea diferente, sino porque su manera de actuar es dañina e irracional. Ya de por sí, la vida misma nos somete a cada uno, a una serie de pruebas y experiencias, que nos tantea duramente; si a esto hay que sumarle lo que aporta cada uno individualmente, y también como colectividad en todos sus niveles, más las cosas inesperadas que pueden sobrevenir, entonces… realmente mi vida se convierte en una verdadera supervivencia, pero en vez de una jungla natural, estoy encerrado en una jungla de asfalto, cemento y gente, que se comportan como animales muy agresivos.

Mientras no vayas contracorriente, no pasará nada, pero si tu forma de pensar o actuar es diferente, si atisban un ápice de cambio, se revolverán contra ti, en vez de apoyar una posible mejora. Una sociedad repleta de personas, que aceptan totalmente las reglas del juego, respecto a cómo los poderosos dominan nuestras vidas, aunque eso signifique la muerte de millones de humanos diariamente, la de millones y millones de animales y la degradación, cada vez más acelerada de nuestro medio ambiente.

Si la gente cubre todas sus apetencias culinarias (aunque sea comida basura, barbaridades cárnicas o no convenientes), si puede tener todos sus caprichos (a base de la explotación de muchos), si les dejas estar siempre delante tuya en la cola, si quedan por encima de ti, nunca les falta de nada, tienen dinero y no abres la boca, entonces todo irá “bien”, pero en el momento que esto no es así, o comentas una manera distinta de hacer las cosas, empiezan a llover las lanzas, los cuchillos, saltan las fieras, etc. y no te queda más remedio, que estas dos opciones, una, esquivar, esquivar, y esconderte de un lado para otro, viviendo con miedo, o bien, sacar el machete, enseñar los dientes y participar de la masacre rutinaria que hemos creado, como en los juegos del hambre, siempre peleándote por seguir vivo una hora más, y ¡sálvese quién pueda!.

¿Y sabes qué?... que cada año que pasa estoy más cansado de todo esto, vivir en una guerra constante estresa y desgasta mucho, un combate invisible, que aunque todos lo sufrimos, no queremos poner solución. Por eso decía, al principio, que sobrevivir me está matando, pues no quiero ser como esa mayoría que se ha resignado hace mucho tiempo, encerrados en su burbujita, con una mente enferma que han hipotecado el destino de la humanidad, sobre todo el de los jóvenes. Padres que en su actuar, creen que están haciendo un bien a sus niños, pero la realidad es que son unos cobardes, por haberse declinado, postrado a cuatro patas ante esta sociedad y no educar a sus hijos en el amor, el respeto y la transformación de todo lo malo… en una lucha no para sobrevivir, sino más bien para bienvivir en todos los aspectos, en un mundo evolucionado totalmente diferente, al que por desgracia seguimos castigando.

Porque recuerda que sobrevivir es la forma más lenta y agónica del suicidio, cuando se tiene la mente enferma, pues no serán las personas más fuertes las que sobrevivirán, ni las más inteligentes, sino las más propensas a los cambios… por eso, pasa página antes de que sea tarde.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Un día distinto...

(Esta semana me gustaría volver a publicar este post de hace un año, que tanto gustó. Muchos que me seguís desde hace menos de un año no lo habréis leído y pienso que merece la pena, espero tu opinión...)

Otra vez vuelve a sonar el bus… y dentro de media de hora volverá a pasar el tranvía… ¡así no hay quién duerma!.

En fin, son las seis de la mañana, me voy a levantar porque es difícil conciliar el sueño, ¡otro día igual!. Siempre me pasa lo mismo, tengo la espalda reventada y vuelve a hacer demasiado frío, será mejor que me quite rápido de en medio, porque ahora pasa también el camión de la limpieza, y como estos no tienen compasión, no quiero acabar empapado, que con el tiempo que hace puedo coger una gripe o algo peor.

Así que, lo que hago siempre nada más me levanto es cambiarme de sitio y luego reponerme, porque no os podéis imaginar lo mal que te encuentras cuando duermes en la calle. Sí, soy un vagabundo, llevo ya muchos años tirado en la calle, y creo que nunca me acostumbraré a dormir a la intemperie; es imposible descansar, me levanto con dolores en todo el cuerpo, mareado, aturdido, tiritando y con la garganta caliente, siempre con la amenaza de ponerme malo, debido a la humedad que cae por la noche. Pero bueno, estoy contento, he sobrevivido hasta el amanecer, puedo darme por satisfecho.

Comienza la actividad de la ciudad, y lo que hago a continuación es guardar los cartones y las mantas que pude conseguir. Tengo un nuevo escondite, espero que no lo encuentren y me vuelvan a robar mi kit de supervivencia, esperemos... es todo lo que tengo. Sospecho que la última vez no fue otro mendigo, fue la señora que vive enfrente, en ese piso que tiene un banco en el bajo, esa mujer siempre me mira con mala cara y me vigila, ni siquiera me ha hablado nunca, pero me asesina con su mirada cada día, y ha puesto a toda la comunidad de vecinos en mi contra; tanto es así, que el señor que de vez en cuando me traía algo de comer, ya no lo hace, por lo visto lo ha amenazado con denunciarlo, no sé… ¿Qué le habré hecho yo?.

Tengo lo justo para tomarme un café, pero no me dejan entrar nunca en los bares y cafeterías, es como si mi dinero tuviera menos valor, veo las miradas de sus ojos, desprenden repulsión, porque creen que se van a contagiar de algo. Entonces tengo que desplazarme fuera del centro, casi a las afueras, para tomarlo en un pequeño kiosco donde el hombre parece amable, pero no creo que dure mucho, porque el dueño ya le echó la bronca por servirme el café, dice que no quiere a gente de mi calaña por aquí... ¿acaso me conoce?, otra humillación más… ya estoy acostumbrado.

Asoma el sol, y la gente sale de sus casas a toda prisa para ir al trabajo. Un trabajo, ¡cómo desearía poder trabajar!, la gente sueña con que le toque la lotería, yo sueño con un trabajo, de lo que sea; pero ya he desistido, nadie me quiere y con la crisis que hay ahora, menos aún; lo he intentado de todas las maneras, pero cada día me hundo más… he pedido ayuda, pero nadie me hace caso… es como si no existiera.

Me siento en el banco del parque y veo como pasa la vida, el ritmo que tiene la ciudad y no sé qué hacer, me noto un trasto tirado, no sé a dónde ir… otros pobres compran un cartón de vino, para que se pase más rápido el tiempo y la embriaguez les borre sus angustias. Yo no he llegado a eso, y el último con el que hablé, me dijo - ya llegarás, ya llegarás -, quizás tenga razón.

Cuando pasa un rato me levanto y deambulo por las calles, la gente me mira con repugnancia y se echan a un lado, como si fuera un imán, los repelo a cada lado; vuelvo al centro y allí me siento junto a una farola, para pedir dinero, a ver si hay suerte y consigo algo para almorzar.

Ya se acerca la Navidad, el alumbrado está puesto, y la gente va como loca de tienda en tienda, buscando regalos y caprichos de todo tipo. Realmente veo lo enferma que está la sociedad, y es muy triste oír como en estas fechas, hay que ser mejores personas y ayudar al prójimo, fíjate acaba de pasar un cura, y ni siquiera me ha respondido, ¿entiende este hombre lo que significa la Navidad?, bueno, tampoco me asombra, son todos iguales. La mayoría ni me miran, y el resto, lo hace con el rabillo del ojo, no sea que les atraque o les pueda contagiar no sé qué, ¡qué absurdo!.

Luces, colores, villancicos, supuesta alegría, felicidad, pero están completamente vacíos, no parecen seres humanos, qué lástima, no se dan cuenta de lo afortunados que son.

Se acerca el mediodía, y tengo mucha hambre, he conseguido tres euros solamente, al menos me dará para comprar un bocadillo y un poco de fiambre. Vuelvo a alejarme del
 centro para poder comprar en un pequeño supermercado, donde hay una cajera que no me

 mira mal, y de vez en cuando me ayuda; es una mujer muy buena, en el barrio le dicen la loca de los gatos, porque cuida a unos gatitos que están en un solar abandonados, a parte, cuida de su madre enferma, y con todo lo que tiene, sus ojos siguen brillando… parece entender lo que es la vida, pues siempre me dedica su mejor sonrisa y me da ánimos. Hoy no me ha podido ayudar, porque el encargado se ha dado cuenta que me daba la comida que caducaba en los próximos días y que siempre tiran a la basura; le ha montado un follón, aun así me ha dado un refresco, ¡es un ángel!, ojalá hubiera más personas como ella.

Mientras comía mi bocadillo, sentado en una esquina donde hace menos frío, se ha acercado Milú, es un perrillo vagabundo como yo, de color negro, el pobre está en los huesos. ¡Cómo me alegro de verte, pensé que la habías palmado amigo!, hacía una semana que no te veía, ¿quieres un poco de mi bocadillo?, ten, termínatelo tú colega, eres un buen perro y no te mereces vivir en la calle. Tienes heridas en el lomo, ya te han vuelto a pegar patadas los jóvenes del parque, lo siento mucho amigo, deja que te las limpie al menos.

Vaya… me he quedado dormido, últimamente no ando bien de salud y estos dos días atrás no he comido nada, pues por lo visto, según me dijeron una vez en urgencias, tengo piedras en el riñón y tenía mucho dolor, no podía ni levantarme. En el hospital a veces me dan una pastilla para la inflamación, pero me echan rápido de allí. Milú no está, ya se ha marchado, hace bien, pues mientras comía pasaban unas señoras diciendo que esta noche iba a caer un temporal, y a lo mejor hasta nevaba, espero que no sea así.

Voy a buscar algo para cenar en los contenedores, antes de que sea más tarde, porque si va haber tormenta, tendré que buscar algún sitio mejor si no quiero morir de frío, ya que en el albergue me quedé los tres días que te permiten dormir, eso, si alcanzas a llegar temprano, de los primeros a la cola, claro.

Han pasado las horas y no he conseguido nada para cenar, pero me preocupa más el frío, voy a buscar mis cartones y mis mantas, pero ¡no están!... seguro que ha sido la mujer de antes, porque está asomada a la ventana, ¿cómo puede tener tanta maldad?. Tengo entonces que apresurarme.

Ya son las diez de la noche, la gente termina de hacer sus compras y se marcha a casa, a un hogar donde comerán un día más y estarán calentitos. Yo no tengo hogar, nadie que me espere, no tengo nada, las calles están desiertas y me encuentro muy solo… estoy en un pequeño portal que tiene los cristales rotos, porque encontré un cajero, pero otros sin techo llegaron y me echaron; tengo demasiado frío, no tengo mantas, no dejo de temblar, creo que tengo hasta algo de fiebre, tengo hambre, no me siento bien y ha empezado a nevar. Me encuentro muy cansado, no entiendo esta vida, no comprendo porque nadie me ayuda, y llevo ya una hora llorando; estoy agotado, ¿por qué esta mala suerte?, si yo no soy mala persona, siempre he tendido una mano al que me lo ha pedido, no comprendo nada, no le importo a nadie, soy invisible al mundo, me siento una mierda. Cada vez hace más frío y lo único que pienso es poder pasar esta noche como sea, sobrevivir y llegar a ver mañana la luz del sol… tengo miedo, no sé si… esta es mi realidad, nunca hubiera pensado...

“Esta es la historia de un hombre cualquiera, desgraciadamente esa misma noche murió entre temblores por la tormenta helada, y a nadie le importó. No te voy a decir su nombre porque no te ha interesado, no voy a hablarte de su vida pasada porque tampoco te has preocupado, te apartaste de su lado cuando deambulaba por el centro de la ciudad y nunca sabremos, si tú le hubieras ayudado, si quizás, aun estaría vivo. Un vagabundo menos, ¿qué más da, verdad?, tú ya tienes bastante con tu vida; ahora cerca de tu casa hay otras historias iguales a esta, en idéntica situación, con el mismo sufrimiento…

Al menos, espero que hayas podido meterte en la piel de este hombre, y haber imaginado a través de sus ojos el desprecio y el horror de la soledad, para poder valorar una forma distinta de vivir a la tuya”.


Publicado por primera vez el 12 de diciembre de 2016

miércoles, 6 de diciembre de 2017

La verdad

Me impresiona como el ser humano, que tanto presume de sus capacidades, se comporte de una manera tan destructiva; cómo sabiendo lo que ocurre en el mundo por culpa suya, repite el mismo patrón cada día de una forma cada vez más pasota. El hombre entiende a donde le va a llevar a todo eso, sin embargo, no hace nada, la gente muere de hambre, de enfermedad, cada vez hay más maltratos y asesinatos, no hay respeto ni educación ninguna hacia los seres vivos, inclusive a su propia especie…

Tontos e idiotas que siguen como una marea, a políticos, marcas e ideologías, que les están robando, estupidos y retrasados evolutivamente, que no quieren ver más que lo que les apetece en el momento, gente egoísta, que aun sabiendo lo que está mal, se dedican a seguir practicándolo de manera continua, sin importarles el sufrimiento del otro, ni las consecuencias de sus actos.

Ante tanta masa de hombres descerebrados, algunos se preguntan si realmente hay una solución, si existiera, aunque solo fuera por casualidad, la posibilidad de un cambio en el mundo, que nos alejara del fatal destino al que avanzan sin remedio, mientras revientan a cada paso, todo lo que pisan.

Tooodos lo saben, naaadie hace nada, nunca ha existido ese sentimiento de culpabilidad, esa responsabilidad por hacer realmente las cosas de otra manera, para ser prósperos y justos, en mundo si no al menos perfecto, quizás más consecuente con su forma de pensar y actuar, para que nos alejáramos de ese destino fatal, que cada vez está más cerca.

Entonces, parece que esto es todo, que no hay solución, que un puñado de personas comprometidas, que dejan su vida para cambiar la realidad, son solamente eso, soñadores, introducidos en una pesadilla de la que nunca podrán despertar.

¿Es de verdad, la gente consciente de lo que pasa y de lo que sucederá dentro de poco?... ¿Cómo podría explicártelo para que te enteraras de una vez y reaccionaras?, seguramente ya es tarde, para tu mente atrofiada... por eso, solo me queda exponerte lo siguiente.

Imaginemos… ¿si pudieras ver el futuro y te asustase lo que ves?, ¿qué harías con esa información?, se lo dirías a… ¿quién?... políticos, líderes de la industria… ¿y cómo los convencerías… con datos, con hechos?... pues, buena suerte… los únicos hechos que no ponen en duda, son aquellos que mantienen la máquina en marcha y el dinero entrando en caja, pero, ¿y si... hubiera una manera de saltarse al intermediario, y meter esa noticia tan dramática directamente en la cabeza de todos?. 

La probabilidad de una aniquilación instantánea no ha dejado de aumentar y la forma de impedirla era mostrarla, asustar a la gente… porque, ¿qué ser humano razonable no se sentiría espoleado por la posible destrucción de todo lo que ha conocido o amado?. Para salvar a la civilización, les mostraría su colapso, ¿pero cómo crees que se recibió esa noticia?, ¿cómo crees que la gente respondió a la perspectiva de una muerte inminente?... ¡Se la zamparon, como una galleta de chocolate!, no temieron su desaparición, la asimilaron, se puede disfrutar en videojuegos, series de televisión, libros, películas… ¡El mundo entero abrazó con todas sus ganas el apocalipsis y esprintó hacia él con total despreocupación!; mientras tanto, vuestra tierra, se derrumba a vuestro alrededor, ¡tenéis epidemias simultáneas de obesidad y hambruna!, ¿cómo explicas eso?, las abejas y las mariposas empiezan a desaparecer, los glaciares se derriten, las algas aparecen… por todas partes, los canarios de las minas están cayendo muertos, ¡y no os queréis enterar!. 

En todo momento, existe la posibilidad de un futuro mejor, pero vosotros no os lo creéis, y como no os lo creéis, no hacéis lo necesario para que se haga realidad, ¡así que os regodeáis en ese horrible futuro y os resignáis a él, por una razón!, porque ese futuro no os pide que hagáis NADA… si, vimos el iceberg y avisamos al Titanic, pero seguís directos hacia él a toda máquina… ¿por qué?... porque os queréis hundir… os habéis rendido, y eso no es culpa de la suerte, de un supuesto dios o del azar… es culpa vuestra. 

Habéis elegido la opción más malévola y sufriréis por ella, hasta que los huesos de vuestros hijos se pudran en la tierra y no quede nada más porqué llorar…


miércoles, 29 de noviembre de 2017

Dos mundos

El coche rojo se detuvo junto a la acera, delante de un paso de madera pequeño que va a la playa, del vehículo sale una mujer embarazada, con un sencillo vestido azul estampado con flores bancas y el pelo recogido con un moño también azul, tenía el semblante serio, y sujetaba un pequeño cuaderno entre sus brazos… miró algo preocupada, a una casa que estaba cerca, junto a la costa; cerró la puerta del coche y sin decir nada, bajó por el camino hasta la playa, mientras el coche se alejaba.

Al llegar Noa hasta la arena, se encuentra en una pequeña cala separada por dos espigones, a su izquierda luce esbelto, el faro del pueblo y detrás unas montañas se levantan como queriendo tomar todo el protagonismo, es un bello paisaje, son las tres de la tarde de un día de otoño, el sol luce en el cielo cálido, dando una temperatura ideal, una brisa suave recorre la playa, y el agua está en calma, tan solo se escuchan las gaviotas que acompañan a los últimos barcos pesqueros que faenan por allí.

Todo induce a la tranquilidad, ella se descalza y pasea hacia la orilla, disfrutando del olor de la espuma del mar, con las dos manos en su barriga y entre ellas su cuaderno, muy bonito, con las tapas negras, parecidos a los de contabilidad de toda la vida, pero siendo de hojas cuadriculadas simplemente. Camina despacio en dirección a la casa, pero se detiene, la espalda le duele y decide sentarse en la arena mirando hacia el horizonte azul, el sol sigue dando calor entre unas pocas nubes blancas…

A menos altura, se erige otro sol pero con un color distinto, con un tono a bronce, sin ninguna nubosidad en el cielo… la vista es impresionante desde palacio, y entonces, una puerta en el aire se abre y se agranda tapando al astro rey, aparece de ella una figura grande, alta y hermosa, nada que ver con lo que nosotros conocemos, es una reina, su faz no tiene ni ojos, ni boca, ni nada que conozcamos, es como una careta metalizada preciosa… está preocupada, mira hacia el gran ventanal, hacia el horizonte dorado y llama a su hija, que acude rápidamente; ellas se comunican sin palabras, nosotros tan solo escucharíamos susurros algo inquietantes. - ¡Princesa! -, dijo la reina, - ¡si madre! - contestó la hija levantándose rápido… - Un monstruo está destrozando mi reino, ¡ve y detenlo! -; La joven Shio, asustada, se volvió y corrió hacia afuera para obedecer a su madre, con movimientos gráciles, como los de una bailarina. 

Su mundo era algo difícil de entender para nuestra realidad, estaba en constante movimiento, piezas geométricas de diferentes tamaños se desplazaban velozmente, su suelo era un mar de estas formas, que ondeaba como el agua, del que surgían gigantescas estructuras, que volvían a hundirse velozmente. Era un sitio mágico, todo se movía y los colores eran muy intensos, en este mundo, el palacio se retorcía en el espacio a placer, sin saber si estabas arriba o abajo, pero eso no importaba, todo era muy bello… La princesa recorrió todo el palacio, que era enorme; al llegar al final de este, se encontró sin esperarlo, de cara con su enemigo, un coloso enorme, de su especie, y dos cuernos en la cabeza, estaba sentado y al instante el monstruo la reconoció, tiró una especie de pieza enorme, parecida a la figura del rey en el ajedrez, e intentó atacarle con furia; entonces el grito provocado por el coloso, hizo que Shio se desvaneciera en el suelo y tuvo una visión desconocida para ella… entre la oscuridad vio algo, eran tres seres sentados a la mesa, uno mayor que los otros dos y jugaban a una especie de juego, el mayor señalaba un pequeño objeto… estaba todo muy sombrío, tenía una sensación rara, se escuchaban risas como de niños en la lejanía, con un eco que le asustaba…

Al despertar, la criatura no estaba, entonces, apareció otra vez la puerta negra en el aire y surgió su madre descendiendo hacia ella, preguntándole, - ¿qué te ha pasado? -, - es muy fuerte madre, te he fallado -, mientras agachaba la cabeza y se incorporaba. - Hay un guerrero, un salvador escondido en lo profundo, debes encontrarlo y convencerle para que nos ayude -, dijo la reina.

Se puso en marcha, para buscar al guerrero, ella siempre obedecía rápidamente a su madre y pensó que se encontraría al norte de las tierras áridas, donde quedan unas ruinas llamadas Hika mei, que significan, el corazón del guerrero; no fue fácil, tardó dos días en llegar, hasta alcanzar una brecha, por la que se deslizó… allí estaban las ruinas y una estatua construida en su honor, dos manos abiertas, y en medio lo que parecía un corazón… Shio se acercó con su forma delicada al andar, y escuchó una voz.

- ¿Quién se atreve a entrar en mi reino? -.

- La chica contesta, - ¡salvador, ayúdame a matar al monstruo! -. 

- ¿Qué monstruo es ese? -, susurraba la voz. 

- ¡Uno que está destruyendo el reino! -.

- Ese reino ya se fue hace tiempo -, murmuraba con odio…

El salvador era muy grande en tamaño y quiso agredirla, pero al defenderse desapareció de allí, entonces, sintió algo que había detrás de los muros de las ruinas, al llegar se encontró otra vez, de repente, al enorme monstruo, luchando contra su madre, al ver a Shio, la atacó, pero ella supo cómo esquivarlo, pues sus movimientos le protegían del coloso…

La mujer sentada junto a la orilla, ya más relajada, cambió su semblante y dejó de observar el horizonte; el aire era muy agradable, bajó la mirada, abrió el libro que con tanto afán protegía. En la primera página había dibujado un castillo o una fortaleza, pasó la hoja y a la izquierda, había un dibujo extraño de un niño y un hombre agarrados de la mano, ojeó rápidamente el libro hasta el final, y volvió al principio, donde había dibujado a la derecha una especie de árbol, sus hojas eran cuadradas con colores verdes de distintas tonalidades, se quedó pensativa…

La princesa estaba en la sala del trono, y apareció el salvador, parecía tan grande y fuerte como el monstruo, podría quizás con el enemigo; este empezó a jugar con el trono, ella le dijo:

- ¿Qué estás haciendo?, no lo toques, está prohibido -.

- Puedo hacer lo quiera -, decía rompiendo sin querer parte del trono.

- ¡Mira lo que has hecho, arréglalo ahora, antes de que venga alguien! -, dijo la princesa.

- ¡Es tu culpa, tú lo hiciste! -, gritaba mientras se marchaba. 

Shio salió corriendo detrás de él, pero era muy rápido, pues daba saltos enormes, la princesa sintió que algo no andaba bien, enseguida empezó a caer una lluvia de color negro, hacía muchísimo tiempo que eso no ocurría y bien se sabía de otras veces, que estas lluvias traían malos presagios. El color de este mundo poco a poco se estaba apagando, pues la borrasca lo teñía todo, y su tierra que siempre estaba en movimiento, empezaba a reaccionar de manera agresiva, sin mucha explicación.

Al final, entre grandes bloques encontró a su guardián, estaba sentado, como cansado, apático…

La princesa también estaba harta de ir detrás suya, y le dijo:

- Entonces, ¿vas ayudarme o no? -.

- Tengo cosas mejores que hacer -, replicó el gigante, - ¡fue tu culpa de todos modos! -, dijo, retumbando todo el lugar… luego volvió a desaparecer.

Shio, desanimada, regresaba a la fortaleza pensativa, cuando se paró en seco, notaba que alguien la observaba, de repente sin comprender cómo, se encontró de nuevo con el monstruo, que intentó herirla con gritos ensordecedores, sin dejarle retornar a casa, pero ella se defendió como pudo, ahora era el coloso, el que le perseguía a ella, pero Shio conocía bien su mundo y supo despistarlo, sí, muy poderoso, pero él era demasiado grande y ella muy pequeña, para verla si se ocultaba. 

Esperó a que se cansara, y salió corriendo, sintió que más cosas extrañas ocurrían, junto a una obertura fijó su vista, algo brillaba, se estaba formando una imagen en el aire, de un destello enorme, ella cayó al suelo otra vez… 

Poco a poco comenzó a ver una imagen, estaba borroso, era un lugar desconocido, aunque inexplicablemente ya lo había visitado, otra vez aparecían los tres seres, el mayor reñía a uno de ellos, parecía una infante, sintió mucha pena de repente, el otro pequeño estaba mirando desde atrás, como asustado, había hecho algo malo, los gritos la ponían nerviosa, ¡quería salir de allí…!, luchó por escapar, y después de forcejear mucho, lo consiguió.

Asustada volvió corriendo a palacio, ¿qué serían esas visiones tan raras?... llegó al portal que siempre usaba para entrar, pero conforme se acercaba todo empezó a temblar, parecía que su mundo se iba a derrumbar, ¿qué estaba ocurriendo?, tenía miedo a caerse o a volver a desmallarse; entonces, al entrar por la puerta, de pasada observó otra imagen, esta era estática, otra vez estos seres, aunque ahora pudo distinguir algo más, el adulto no era el de antes, tenía rasgos más delicados, por lo que dedujo que era una fémina, pero no era de su especie, miraba muy preocupada a un sitio, al igual que el ser pequeño que tenía junto a sus manos, parecía un niño, ¿qué es todo esto?… Shio salió del portal y llegó a casa.

Continuará...

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Mientras andaba…

Hace unos días estaba en el centro comercial de mi ciudad en dirección al hipermercado, para hacer la cesta de la compra. Muchas veces en el trayecto, junto a las tiendas, hay stand de diversas cosas, y esta vez estaban dos mujeres de WWF/Adena, organización muy conocida mundialmente, dedicada a la conservación de la naturaleza; que pretenden detener la degradación ambiental del planeta y vivir en armonía con la naturaleza, a través de la protección y conservación de la biodiversidad disminuyendo la huella ecológica que producimos.

El tema es que estaban allí, informando del cambio climático, de las consecuencias y me supongo que recaudando algo de fondos o recogiendo firmas, yo no tenía intención de pararme, por lo de siempre, porque no tengo tiempo, y voy corriendo a todas partes (muy mal por mi parte). Al acercarse para hablarme, yo le dije que tenía prisa, pero al ver su cara, me detuve y le dije mira yo he estado en asociaciones y muchas organizaciones, conozco bien el tema; la otra mujer me reconoció, me dijo, - ah, tú eres el presidente de la asociación de animales, esta que lo han pasado tan mal -, a lo que yo se lo afirmé (bueno, ya no soy el presidente porque necesitaba salir, pues es bastante duro). No me extraña que supiera quién soy, porque yo salía mucho en videos en el Facebook, denunciando ciertas situaciones de maltrato y abandono animal, por parte del ayuntamiento, de la policía local, la guardia civil y gente particular… vamos, lo que es un buen dolor de cabeza para las autoridades, pero la historia de esta asociación ya os la contaré más adelante, para que conozcáis las cosas que he hecho y todo lo que he vivido con el mundo animal. 

Entonces yo le explique un poco mi experiencia, fue tal el problema y el sufrimiento con una colonia de gatos abandonada, que mis videos se viralizaron (sin yo saberlo), y recorrieron prácticamente el mundo entero por la redes sociales, la gente se indignó, reprochando al culpable de todo esto, que era el ayuntamiento y a su principal cabeza, la alcaldesa; la verdad es que formamos una buena y más o menos surtió efecto, pero como os dije ya os lo explicaré algún día.

En ese momento todas las heridas de guerra se abrieron por un momento, y empezaron a escocer, la tristeza por todo lo pasado y lo que sigue ocurriendo se me quedó incrustado en la garganta y se me saltaron las lágrimas, ya he visto demasiado sufrimiento en este mundo, y sé que no es ni la cuarta parte de lo que hay.

Pero bueno, estas mujeres se quejaban de que nadie se quería parar (que mal sentó, yo tampoco quería, la verdad), realmente la gente en España y sobre todo aquí en Andalucía no está concienciada, vivimos en la edad media, ni saben, ni hay interés, ni preocupación por mejorar nuestro entorno. Me decían, son los jóvenes al ver el logotipo de WWF, los que tiran del brazo de sus padres para conocer lo que tienen que decirles respecto a estos temas tan importantes, pero los padres tiran con más fuerza de ellos y le increpaban para que sigan caminando, - se me ponen los pelos de punta -, decía una de ellas.

Y es que es verdad, los jóvenes quieren saber más, quieren ayudar, tienen una mentalidad diferente, pero los malditos progenitores… sí, sí, tú y tú también, - ¿yoooo? -, ¡qué sí hombre!, lo único que haces es envenenar la mente de tus hijos, con las mismas ideas de siempre y que provocan en este mundo lo que vemos cada día. ¿Cómo pretendes cambiar esta sociedad?, ¿para qué le dices tantas veces que hay que portarse bien, obedecer, ayudar, si luego no haces nada más?... ¿o solo se lo dices para que no te den la lata, se callen y te dejen tranquil@?. Tú, que le dices al adolescente, - estudia, busca un trabajo que la cosa esta muy complicada, lógrate un futuro, no mires por nadie y si hace falta pisa cabezas, porque hijo mí@, esta vida es una jungla y solo sobrevive el más fuerte -, ¿o acaso me equivoco?.

Frases con pestilencia añeja, pues ni siquiera sabes si tu hijo, por muy duro que resulte, se puede morir mañana. Realmente si te pones a pensar, ¿qué pretendes hacer con esta juventud?, ¿convertirla en la misma mierda en la que te has transformado, un mundo lleno de guerras, egoísmos, violencia, maltrato y devastación a los seres vivos y al planeta en general?... eres incapaz de ver lo verdaderamente importante… sí, sí, a ti la felicidad de tú hijo te importa muy poco, lo único que quieres es que antes de que te mueras, encajarlo como sea en esta sociedad, esclavo de las mismas fatalidades que las que tú vives, para quedarte más tranquil@ cuando estés en tu lecho de muerte, perdona pero eso no es amor, más bien puro egoísmo diría yo. 

¿Crees que va a ser feliz en un mundo cada vez más contaminado, que no puede soportar nuestro ritmo de caprichos, donde la naturaleza agoniza?, algo que te es totalmente desconocido, porque te da exactamente igual todo. Ni consumes menos, ni reciclas, consumes carnes, no ayudas a nadie, no salvas animales, no prestas ni una mísera limosna, no tienes paciencia con los demás (y menos al volante), no te preocupas de informarte e informar, solo críticas entre dientes, porque en verdad eres cobarde y te da miedo todo, desde enfrentarte a tu jefe, hasta con el vecino de al lado, aunque haya hecho algo reprobable delante de ti, no le dedicas tiempo a tus hijos, porque trabajas mucho para que tengan de todo y lo único que necesitan es tu amor… cosa que escasea cada vez más, por eso está todo como está.

¿Te has parado a pensar alguna vez qué es la vida?, ¿reconoces lo que es importante?, ¿sabes lo que tienes que hacer?, yo creo que sí, y además sabes lo que tendrías que decirles a tus hijos o sobrinos. Ellos están esperando con impaciencia que les cuentes no solo tu experiencia, sino que les ayudes a hacer las cosas de una manera diferente; déjate ya de comentarle estupideces, de esclavizarlos y engañarlos bajo un manto de hipocresía, no le metas en la cabeza las mismas tonterías que tienes tú… escucha, háblales de la realidad, pero sobre todo, rellena su mente de amor, en la familia, a los demás, a la naturaleza y a todo ser vivo.

Que aprecien el brillo de la vida, que la felicidad se encuentra cuando ayudas a los demás,  que hay que romper con todo, hazles entender que un mundo nuevo es posible, y en sus manos queda esta maravillosa obra. Libres de ataduras, de religiones, tradiciones, de normas estúpidas, modas, banalidades, envidias, y tanta morralla que crece junto a nuestro alrededor... por nuestra culpa... y con la que asesinas a millones de seres vivos todos los días, tú, tú, asesino, tú eres un/a asesin@ de niños, de adultos, ancianos, de animales y del planeta… maldit@ seas siempre.

En vez de robarles el futuro a los jóvenes, tómales de la mano y muéstrales las posibilidades infinitas del universo, enséñales a ver que no hay más limitaciones que las que ellos quieran.

…y si ni siquiera has entendido esto que te digo, o crees que no va contigo y que eres mejor que todos… la verdad, no tengo nada más que contarte, seguramente solo habré perdido el tiempo un día más…

Saludo a estas dos mujeres de WWF por la labor que hacen, gracias por ser diferente.